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Abdicación de Eduardo VIII

 El 11 de diciembre de 1936 finalizaba el reinado de Eduardo VIII, que no había llegado a durar once meses. El mes de enero anterior había muerto su padre, Jorge V, sucediéndole como cabeza del Imperio Británico. Para entonces la preocupación era evidente entre la clase política, ya que desde hacía años mantenía una relación con Wallis Simpson, una norteamericana casada. Cuando pocos meses después ésta consiguió su divorcio (era el segundo), el rey anunció al gobierno su firme propósito de contraer matrimonio con ella. La oposición decidida de todos los estamentos políticos del Imperio y de la Iglesia anglicana le obligaron a escoger. Un año más tarde contraía matrimonio con la señora Simpson en Francia. Le sucedió su hermano Alberto con el nombre de Jorge VI.



Inauguración del puente de la bahía de San Francisco

 En la década de los años 20 del siglo pasado, al compás del desarrollo económico y de los transportes, se hizo evidente la necesidad de construir un puente que comunicase la ciudad de San Francisco con Oakland salvando la Bahía de San Francisco. Finalmente sería el presidente Hoover quien estableciese una Comisión encargada de impulsar el proyecto. Dadas las enormes dificultades técnicas de la empresa y tras barajar distintas posibilidades, se optó por un puente voladizo para unir Oakland con isla Yerba Buena y uno colgante desde ésta a San Francisco. Los ingenieros encargados de la obra fueron Charles E. Andrew, C. H. Purcell y Glenn Woodruff. Esta comenzó en julio de 1933 finalizando tres años y cinco meses más tarde. El entonces puente más largo del mundo sería abierto al tráfico a las doce y media de la mañana de un día como hoy en 1936.

Unamuno carga contra los fascistas

 Un día como hoy en la historia se vivió un tenso y peligroso enfrentamiento verbal entre el escritor e intelectual Miguel de Unamuno y el fundador de la Legión, Millán-Astray.

Unamuno comulgó con las ideas Republicanas en sus comienzos y fue él mismo quien, siendo concejal en Salamanca, proclamó la Republica en la ciudad el 14 de abril de 1931. Sin embargo, pasado algún tiempo Unamuno comenzó a desencantarse, empezando a creer que el movimiento de los sublevados que dirigía Franco era el salvador de una España “que lucha contra sí misma”, tal y como contó en una entrevista poco después de ser arrestado de manera domiciliaria:

“Tan pronto como se produjo el movimiento salvador que acaudilla el general Franco, me he unido a él diciendo que lo que hay que salvar en España es la civilización occidental cristiana y con ella la independencia nacional, ya que se está aquí, en territorio nacional, ventilando una guerra internacional”. 

 

EL SUCESO

12 de octubre de 1936, se celebra el Día de la Raza (actualmente el Día de la Hispanidad) y la guerra civil española apenas cuenta con 3 meses de “vida”. Coincidiendo con la inauguración del curso universitario, se realiza un acto solemne en el paraninfo de la Universidad de Salamanca. Por entonces, la universidad más antigua de España cuenta con Miguel de Unamuno como rector, que por entonces ya se había percatado de que el movimiento sublevado y el comienzo de la guerra no eran lo que el suponía. Aunque estaría presente en el acto como presidente, decide mantenerse al margen de intervenir más allá del discurso institucional.

“En tanto me iban horrorizando los caracteres que tomaba esta tremenda guerra civil sin cuartel debida a una verdadera enfermedad mental colectiva, a una epidemia de locura con cierto substrato patológico-corporal”.

El acto está rodeado de presencia de miembros falangistas, y están presentes Carmen Polo, esposa de Francisco Franco, el general Millán-Astray y otras personalidades militares y eclesiásticas. Tras la presentación del acto, que corre a cargo de Unamuno, intervienen el resto de los conferenciantes. Bajo el tema “exaltación nacional, el Imperio, la raza y la Cruzada”, estos desarrollan sus discursos cargando contra catalanes y vascos a través del concepto de los “antiespañoles”. A Unamuno, ya horrorizado por el movimiento sublevado, no le gusta el cariz que están tomando las palabras de los intervinientes, y su idea de no pronunciarse comienza a cambiar. A modo de cuartilla, utiliza el reverso de una carta que la esposa de uno de sus allegados le había enviado pidiéndole que interviniera ante el inminente fusilamiento de su marido para tomar notas. Tres de las palabras que rezan en el manuscrito son “vencerán, pero no convencerán”.

Es aquí donde la historia, debido al entorpecimiento de la libre información por parte de la prensa fascista, queda borrosa e incierta, pero no disuelta. Aunque los expertos estudiosos de la figura de Unamuno, como el matrimonio Rabaté, aseguran que las palabras «venceréis pero no convenceréis» no fueron pronunciadas por el escritor de manera exacta, también afirman que el mensaje del discurso del intelectual queda intacto, sea cual sea la interpretación o transcripción (que nunca existió) del mismo:

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Entre tanto, Millán-Astray, nervioso y tras decir “¿puedo intervenir?”, interpela a Unamuno alzando la voz: “¡Mueran los intelectuales! ¡Viva la muerte!”

Ya sé que estáis esperando mis palabras, porque me conocéis bien y sabéis que no soy capaz de permanecer en silencio ante lo que se está diciendo. Callar, a veces, significa asentir, porque el silencio puede ser interpretado como aquiescencia. Había dicho que no quería hablar, porque me conozco. Pero se me ha tirado de la lengua y debo hacerlo. Se ha hablado aquí de una guerra internacional en defensa de la civilización cristiana. Yo mismo lo he hecho otras veces. Pero ésta, la nuestra, es sólo una guerra incivil. Nací arrullado por una guerra civil y sé lo que digo. Vencer es convencer, y hay que convencer sobre todo. Pero no puede convencer el odio que no deja lugar a la compasión, ese odio a la inteligencia, que es crítica y diferenciadora, inquisitiva (mas no de inquisición). Se ha hablado de catalanes y vascos, llamándoles la antiespaña. Pues bien, por la misma razón ellos pueden decir otro tanto. Y aquí está el señor obispo [Plá y Deniel], catalán, para enseñaros la doctrina cristiana que no queréis conocer. Y yo, que soy vasco, llevo toda mi vida enseñándoos la lengua española que no sabéis. Ese sí es mi Imperio, el de la lengua española y no (…)

“Acabo de oír el grito de ¡viva la muerte! Esto suena lo mismo que ¡muera la vida! Y yo, que me he pasado toda mi vida creando paradojas que enojaban a los que no las comprendían, he de deciros como autoridad en la materia que esa paradoja me parece ridícula y repelente. De forma excesiva y tortuosa ha sido proclamada en homenaje al último orador, como testimonio de que él mismo es un símbolo de la muerte. El general Millán Astray es un inválido de guerra. No es preciso decirlo en un tono más bajo. También lo fue Cervantes. Pero los extremos no se tocan ni nos sirven de norma. Por desgracia hoy tenemos demasiados inválidos en España y pronto habrá más si Dios no nos ayuda. Me duele pensar que el general Millán Astray pueda dictar las normas de psicología a las masas. Un inválido que carezca de la grandeza espiritual de Cervantes se sentirá aliviado al ver cómo aumentan los mutilados a su alrededor. El general Millán Astray no es un espíritu selecto: quiere crear una España nueva, a su propia imagen. Por ello lo que desea es ver una España mutilada, como ha dado a entender.

Este es el templo del intelecto y yo soy su supremo sacerdote. Vosotros estáis profanando su recinto sagrado. Diga lo que diga el proverbio, yo siempre he sido profeta en mi propio país. Venceréis, pero no convenceréis. Venceréis porque tenéis sobrada fuerza bruta, pero no convenceréis porque convencer significa persuadir. Y para persuadir necesitáis algo que os falta en esta lucha, razón y derecho. Me parece inútil pediros que penséis en España”.

Tras las palabras de Unamuno la tensión ya es insoportable en el recinto, por lo que Carmen Polo le agarra del brazo y abandona el paraninfo increpado por los allí presentes. Así es como lo relatan numerosas fuentes y expertos.

Días después de lo acontecido en la Universidad de Salamanca un decreto firmado por Franco le destituyó del cargo como rector. Después se le impuso arresto domiciliario y el 31 de diciembre del mismo año, aun arrestado, murió de forma repentina.

El suceso ha sido narrado en numerosas ocasiones, y ahora, el director Alejandro Amenábar firma la película “Mientras Dure la Guerra”, cuyo estreno no ha estado exento de polémica. Según el cineasta en respuesta a las preguntas de ABC, “He intentado no ofender, ser entendido por la izquierda y la derecha”.

Muere Miguel de Unamuno

 


El 31 de diciembre de 1936 moría en Salamanca por un infarto de miocardio el escritor y filósofo Miguel de Unamuno, con 72 años. Ese mismo año, en julio, se produjo un levantamiento militar que desembocó en una guerra civil y unos meses antes de su muerte Unamuno protagonizó un duro enfrentamiento dialéctico con el fundador de la Legión, Millán-Astray.

Unamuno nació en 1864 en Bilbao y era el tercer hijo de Félix de Unamuno, un comerciante que se enriqueció en México, y de Salomé Jugo. Con diez años fue testigo del sitio y bombardeo de su ciudad por las tropas fieles al aspirante Carlos VII durante la Tercera Guerra Carlista, y el horror que tanto le marcó acabaría siendo reflejado en sus obras Recuerdos de niñez y mocedad o Paz en la guerra. Estudiante de Filosofía y Letras en Madrid, se doctora en 1884 y consigue la cátedra de Lengua Griega en la Universidad de Salamanca en 1891, tras un tiempo viajando por Francia, Italia y Suiza. Siendo una persona políticamente activa, su labor iría de la docencia a la escritura pasando por el pensamiento filosófico, la redacción de artículos y el estudio ensayístico.

Su ideología, basado en el racionalismo, fue mostrando distintas facetas a lo largo de su vida (opuesto a los nacionalismos, defensor de la democracia, militante socialista, republicano, católico, antirreligioso…) pero siempre se mostró como una persona crítica con el poder y los abusos, siendo especialmente crítico con Alfonso XIII por haber apoyado el golpe militar de Primo de Rivera. Aunque secundó la instauración de la IIª República, en 1936 apoyó el golpe de Estado pensando que ayudaría a estabilizar la situación del país pero pronto cambió de opinión y lo criticó públicamente durante unas charlas en el paraninfo de la Universidad de Salamanca, con un público formado por fascistas, falangistas y militares sublevados.

En el apartado literario, Unamuno es conocido por haber sido miembro de la Generación del 98 (el de mayor edad y visto casi como un maestro por el resto de miembros) y por la complejidad de su obra, en la que casi siempre plasmó sus preocupaciones y pensamientos o bien experiencias personales. Se destaca la creación del género de la nivola, un neologismo con el que el autor pretendía “darle la vuelta a la novela” y rechazar los principios de la narrativa realista. El ejemplo más claro, en el que además fue introducido el término, es Niebla, en la que el propio protagonista de la historia mantiene un diálogo con su autor en una situación metafísica en la que la realidad y la ficción parecen confundirse.

En su extensa carrera literaria se pueden encontrar ensayos, novelas, relatos cortos, obras de teatro y poesía. Algunos de sus títulos más conocidos son En torno al casticismo (1902), El Cristo de Velázquez (1920), La tía Tula (1921) o San Manuel Bueno Mártir (1931).


El general Miaja asume el control político y militar de Madrid

 Cuando, a finales del año 1936, las tropas sublevadas parecían cerrar el cerco sobre Madrid, el gobierno republicano abandona la ciudad para poder seguir coordinando su actuación de la guerra y la política de las zonas que seguían fieles desde un lugar más seguro. Ante esta situación, el 8 de noviembre de ese mismo año se nombra al general José Miaja presidente de la Junta de Defensa de la ciudad.

Miaja nació en Oviedo en 1878 y sus primeros pasos en el mundo castrense los dio durante la guerra contra Marruecos desde el año 1900. Para 1932 ya era general y cuando se produjo la noticia del levantamiento militar el 18 de julio de 1936, estaba destinado en Madrid y decidió mantenerse fiel al gobierno legítimo de la IIª República. Es designado ministro de la Guerra al día siguiente del alzamiento y se le envió a combatir en el sur, donde sufrió una derrota considerable en su camino a Córdoba. Tras una breve estancia en Valencia, vuelve a Madrid y se encarga de preparar la defensa de la ciudad.

La capital había aguantado los ataques del bando nacional gracias a la acción de las milicias populares que la convirtieron en una fortaleza inexpugnable. Con la llegada de Miaja, esta situación se regularizó y la acción conjunta del ejército republicano y de estas milicias mantuvo a las tropas de Franco fuera de Madrid hasta el final de la guerra. Vale la pena mencionar la defensa que se hizo en Ciudad Universitaria y el río Manzanares. En marzo de 1939 apoyó el golpe de Estado promovido por Segismundo Casado para intentar poner fin a la guerra sin una masacre posterior pero ante las perspectivas de las más que probables represalias, decidió exiliarse a Argelia, de allí a Francia y por último a México, donde murió en 1958.


Francisco Franco es nombrado Generalísimo por la Junta de Defensa Nacional

 El 29 de septiembre de 1936, unos meses después del comienzo de la Guerra Civil española, Francisco Franco fue elegido “Jefe del Gobierno del Estado Español” y “Generalísimo”, reuniendo en su persona el mando supremo de la política y el ejército en la zona sublevada. La Junta de Defensa Nacional, que había sido constituida como órgano de mando en julio de 1936, desaparecía para dar paso a un mando único y personalista del que derivaría el sistema dictatorial instaurado tras el conflicto. Franco, que era un militar reconocido entre los sublevados, vio despejarse su camino hacia el poder tras la muerte de Sanjurjo en un accidente de aviación el 20 de julio de 1936. Mola, el único que quedaba capaz de eclipsar a Franco, murió en junio de 1937 en otro accidente de aviación. La proclamación oficial de Franco como Generalísimo se produciría el 1 de octubre en Burgos.

El empeño de Franco en reunir todo el poder del nuevo estado en su figura continuó en 1937, cuando el Decreto de Unificación le hizo jefe nacional del partido único, Falange Española Tradicionalista y de las JONS, que agrupaba a los sectores más conservadores del país (falangistas y carlistas principalmente) y que serviría como base política para el Movimiento Nacional una vez terminara la guerra.


Federico García Lorca es asesinado

 


Federico García Lorca, uno de los autores más reconocidos y prolíficos de la Generación del 27, fue asesinado el 18 de agosto de 1936.

Nacido en Andalucía, su etapa en la Residencia de estudiantes de Madrid le introduciría en el ambiente intelectual de la época al haber estado en contacto con las grandes mentes que allí se reunieron, como la de Salvador Dalí o las del grupo de mujeres conocidas como las sinsombrero. En su carrera destacó por ser un poeta sensible y rompedor que abrazaba sus raíces y el legado gitano y andaluz. Entre sus obras más conocidas se destacan Poemas del cante jondo, Romancero gitano o Poeta en Nueva York, título que escribió cuando fue invitado a visitar los Estados Unidos. En teatro, su grupo La Barraca viajó por España representando algunas de sus obras más importantes (Bodas de sangre, María Pineda, La casa de Bernarda Alba) e intentando llevar muestras culturales a zonas rurales de España.

Lorca era una persona popular y atractiva que se volcó en el mundo cultural y no tuvo miedo a moverse abiertamente en la política, llamando la atención de grupos conservadores que pasaron a verle como a un enemigo y un peligro debido a su fama. Conocido amigo del socialista Fernando de los Ríos, Lorca fue acusado en varias ocasiones de espiar para la Unión Soviética de Stalin, ser masón y homosexual (esto último, sin tener que verse jamás como un delito, era cierto). A pesar de la tensión y de los peligros que corría, Lorca decidió viajar a la Huerta de San Vicente, en su Granada natal, para celebrar su santo con sus familiares y amigos y allí le pilló el fallido golpe de Estado promovido por militares el 18 de julio de 1936.

Consciente de que tanto falangistas como grandes terratenientes de la zona que guardaban rencor a su familia y a él (“la peor burguesía de España”, que los llamó el propio Federico) le habían colocado una diana en la espalda, Lorca se refugió en casa de su amigo Luis Rosales confiando en que su posición de falangista le protegiera. No fue así. El 16 de agosto, un gran contingente de hombres armadas encabezado por Ramón Ruiz Alonso rodeó la casa de los Rosales y arrestó a Federico García Lorca, llevándoselo al Gobierno Civil de Granada sin ningún tipo de juicio, pruebas o garantías. El poeta pasó un día entero encerrado y, en la madrugada del 18 de agosto, fue llevado a algún lugar entre Fuente Grande y el barranco de Víznar, donde fue torturado y asesinado junto a un profesor ateo y dos banderilleros anarquistas. Este crimen contó con el beneplácito de Queipo de Llano, uno de los generales sublevados contra el gobierno de la República.

A día de hoy, el paradero de la fosa en la que fueron enterrados Lorca y sus compañeros de sino permanece desconocido pero el recuerdo del poeta perdura tanto dentro como fuera de las fronteras españolas.


Asesinan a Blas Infante

 En el km. 4 de la carretera de Carmona en Sevilla (España), tropas rebeldes falangistas acaban fusilando al Padre de la Patria Andaluza, el político, ensayista y notario español, Blas Infante.

se celebran los Juegos Olímpicos de Berlín

 Los Juegos Olímpicos de Verano se abren en Berlín el 1 de agosto de 1936, y los esfuerzos de Adolf Hitler y el Partido Nazi para demostrar la superioridad de la "raza aria" se vieron socavados por el éxito de los atletas afroamericanos, en particular Jesse Owens. 

Golpe de Estado contra la Segunda República en España

 


El 18 de julio de 1936 un grupo de militares rebeldes encabezados por Mola, Franco y Queipo de Llano dieron un golpe de Estado militar contra el gobierno de la Segunda República. La división de la sociedad y el ejército ante esta situación daría lugar al estallido de la Guerra Civil española.

El ruido de sables no era algo nuevo en España. Los conspiradores llevaban meses orquestando la sublevación y los historiadores coinciden en que fue el asesinato de José Calvo Sotelo, personalidad destacada de la derecha y líder de Renovación Española, lo que empujó a los generales a adelantar sus movimientos. En realidad, el golpe de Estado comenzó en la noche del día 17 en Melilla, donde los regulares se declararon contrarios al gobierno de la República y tomaron el control de las guarniciones pero fue el día 18 cuando la intentona golpista llegó a la península con el levantamiento de los cuarteles en ciudades como Sevilla, Valladolid, Burgos o Pamplona. Ya en estos primeros momentos se ve una descoordinación importante y dudas en los cuerpos armados del país, lo que hace que muchas ciudades no se sumen a la sublevación o que esta encuentre suficiente oposición como para fracasar.

El gobierno de la República recibe las primeras informaciones que confirman sus temores y toma las medidas que tenía preparadas para la ocasión, pues sabía que llevaba tiempo gestándose una conspiración en su contra. Su primera medida fue emitir un comunicado a los cuarteles de todo el país alertando de la sublevación y pidiendo que se respetara el juramento de fidelidad hacia la República. Esto fue seguido de un apagón informativo tras alertar a la población de que se había sofocado “un nuevo intento criminal contra la República”, con el fin de que la población permaneciera en calma y los militares golpistas no pudieran transmitir sus mensajes.

Desde ese momento el caos tomó las calles de todo el país. Se producen los primeros enfrentamientos entre golpistas y fuerzas de la Guardia de Asalto leales a la República, se planea el bombardeo de Melilla y se forma un gobierno de emergencia nacional que sea capaz de controlar la situación mientras los sindicatos convocan huelgas generales en las localidades que se hayan adherido al golpe y las masas populares piden ser armadas. Los militares sublevados toman el control de algunas ciudades y defienden sus posiciones en otras que se disputan con las tropas leales a la República. Para el día siguiente la situación es clara: ni el golpe ha triunfado ni el gobierno ha sido capaz de sofocarlo. La guerra civil se convirtió en el único camino posible.


José Calvo Sotelo es asesinado

 En la madrugada del 13 de julio de 1936 el abogado y político español José Calvo Sotelo fue sacado de su casa por miembros de la Guardia de Asalto y asesinado a tiros. Este asesinato, llevado a cabo como una revancha por la muerte de José del Castillo a manos de falangistas, es considerado el desencadenante inmediato de la Guerra Civil española y la causa directa que los militares golpistas utilizaron para defender su sublevación.

Calvo Sotelo comenzó su carrera política al lado de Antonio Maura y ganó importancia durante la dictadura de Primo de Rivera, lo que le costó unos años de exilio con la llegada de la Segunda República. Líder del partido Renovación Española, defendía la monarquía y entró en contacto con las ideologías de extrema derecha durante su estancia en Francia. Era un buen orador y protagonizó numerosos (y tensos) debates en el Congreso, especialmente a partir de la victoria del Frente Popular en 1936. Participó en actividades antirrepublicanas tanto dentro como fuera de la Cámara pero los historiadores coinciden en que no estuvo directamente implicado en el golpe de Estado del 18 de julio.


Muere Ramón María del Valle-Inclán

 El dramaturgo español José María del Valle-Inclán falleció, tras una larga enfermedad, el 5 de enero de 1936. Tenía 70 años y el deterioro de su salud le había hecho trasladar su residencia a Santiago de Compostela el año anterior.

Abandonó sus estudios en Derecho tras la muerte de su padre y se marchó una temporada a México, donde trabajó como periodista durante un tiempo antes de volver a España. En 1895 publicó su primera novela, Femeninas, una narrativa de estilo modernista en la que el erotismo y la sensualidad toman el control de las historias. Este y el resto de sus primeros textos pasarían desapercibidos e irían evolucionando conforme el autor alcanzaba su madurez creativa. Durante su estancia en Madrid entabló amistad con otros escritores de la época como Pío Baroja y acabó por unirse a las tertulias de los cafés con el resto de miembros de la Generación del 98.

A lo largo de su vida, Valle-Inclán vagó por una sucesión de malos momentos económicos que le llevaron a la vida bohemia hasta su establecimiento definitivo como autor de prestigio. Ocupó numerosos cargos en instituciones culturales como Conservador General del Patrimonio Artístico, director del Ateneo de Madrid o Director de la Academia Española de Bellas Artes en Roma. Viajero y de ideología cambiante (carlista en un momento y próximo al anarquismo al final de su vida), los elementos más llamativos de su obra se encuentran en el nuevo género de teatro que él mismo ideó y que bautizó como “esperpento”.

Se trataba de una concepción distinta del género trágico en la que todo, desde los personajes hasta los escenarios o los diálogos, se presentaban deformados como vistos a través de un caleidoscopio. Los dos títulos más representativos del esperpento son Luces de bohemia (1920) y La hija del capitán (1927).


Muere el fisiólogo Iván Pávlov

 


El 27 de febrero de 1936 muere en San Petersburgo el fisiólogo ruso y premio Nobel de Medicina en 1904, Iván Petrovich Pávlov.

Pávlov fue un famoso médico y fisiólogo. Su padre era Peter Dmitrievich Pavlov, y era sacerdote en Riazán. Tras asistir a la escuela local de la iglesia, prosiguió sus estudios en la misma escuela pero en el seminario teológico. Finalmente, abandonó sus estudios teológicos para estudiar ciencias, sobre todo, tras conocer las ideas de Charles Darwin e I.M. Sechenov, el padre de la fisiología rusa. La ciencia ganó.

Como jefe del Departamento de Fisiología del Instituto de Medicina Experimental, Pávlov es muy recordado por su desarrollo del concepto del reflejo condicionado. En un experimento ahora clásico, entrenó a un perro hambriento para que salivara con el sonido de un metrónomo o un timbre, que anteriormente se asociaba con la vista de la comida. Desarrolló un enfoque conceptual similar, enfatizando la importancia del condicionamiento, en sus estudios pioneros que relacionan el comportamiento humano con el sistema nervioso. Gracias a este innovador trabajo sobre los sistemas digestivos de los perros logró que le concedieran el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1904. Pavlov siguió siendo un investigador activo hasta su muerte el 27 de febrero de 1936.


Fue elegido académico de la Academia de Ciencias de Rusia en 1907 y en 1915 recibió la Orden de la Legión de Honor.

Ivan Pavlov murió el 27 de febrero de 1936 en Leningrado, actual San Petersburgo, Unión Soviética, por causas naturales. Tenía 86 años de edad.


Hitler inaugura Volkswagen

 El 26 de febrero de 1936, el dictador alemán Adolf Hitler inaugura la fábrica de Volkswagen dentro de su plan de fomento de la industria del automóvil. La meta era relanzar las fábricas alemanas y hacerlas más competitivas frente a las compañías inglesas y las francesas.