Muere Ramón María del Valle-Inclán

 El dramaturgo español José María del Valle-Inclán falleció, tras una larga enfermedad, el 5 de enero de 1936. Tenía 70 años y el deterioro de su salud le había hecho trasladar su residencia a Santiago de Compostela el año anterior.

Abandonó sus estudios en Derecho tras la muerte de su padre y se marchó una temporada a México, donde trabajó como periodista durante un tiempo antes de volver a España. En 1895 publicó su primera novela, Femeninas, una narrativa de estilo modernista en la que el erotismo y la sensualidad toman el control de las historias. Este y el resto de sus primeros textos pasarían desapercibidos e irían evolucionando conforme el autor alcanzaba su madurez creativa. Durante su estancia en Madrid entabló amistad con otros escritores de la época como Pío Baroja y acabó por unirse a las tertulias de los cafés con el resto de miembros de la Generación del 98.

A lo largo de su vida, Valle-Inclán vagó por una sucesión de malos momentos económicos que le llevaron a la vida bohemia hasta su establecimiento definitivo como autor de prestigio. Ocupó numerosos cargos en instituciones culturales como Conservador General del Patrimonio Artístico, director del Ateneo de Madrid o Director de la Academia Española de Bellas Artes en Roma. Viajero y de ideología cambiante (carlista en un momento y próximo al anarquismo al final de su vida), los elementos más llamativos de su obra se encuentran en el nuevo género de teatro que él mismo ideó y que bautizó como “esperpento”.

Se trataba de una concepción distinta del género trágico en la que todo, desde los personajes hasta los escenarios o los diálogos, se presentaban deformados como vistos a través de un caleidoscopio. Los dos títulos más representativos del esperpento son Luces de bohemia (1920) y La hija del capitán (1927).