https://historia.nationalgeographic.com.es/a/ultimos-filipinas-defensa-baler_11133
https://www.despertaferro-ediciones.com/2017/batalla-naval-de-santiago-de-cuba/
Tal día como hoy de 1898 Pierre y Marie Curie presentaron ante la Academia de Ciencias de Francia un artículo en el que hacían público que habían descubierto un nuevo elemento químico novecientas veces más radiactivo que el uranio, el radio. La radiactividad había sido descubierta por el físico francés Antoine-Henri Becquerel pocos años antes trabajando sobre el uranio, pero Marie Curie advirtió que de los diferentes minerales que lo contenían algunos eran mucho más radiactivos que otros. Con la ayuda de su marido trabajaron sobre dos de estos minerales, la pechblenda y la calcolita, en los que descubrieron primero el polonio y más tarde el radio. En 1903 ambos recibieron el premio Nobel de física junto a Becquerel. Sería el primero de los dos que recibió Marie a lo largo de su vida.
Tal día como hoy del año 1898 estallaba en la bahía de La Habana el buque de la marina estadounidense Maine. Éste había sido enviado oficialmente a Cuba para proteger los intereses estadounidenses en el contexto bélico que se vivía, pues desde 1895 se venía desarrollando una insurrección armada contra el dominio español. El gesto fue recibido en España como poco amistoso, casi como una ingerencia, y el estallido del barco y la muerte de buena parte de la tripulación generaron un ambiente muy tenso. La opinión pública estadounidense (agitada por los medios de los magnates Hearst y Pulitzer) culpó a los españoles, lo que sumado a la desconfianza diplomática y a la falta de acuerdo para investigar la causa de la explosión acabó llevando a la guerra a finales de abril.
Isabel Amalia Eugenia de Baviera, conocida como Sissi, fue emperatriz de Austria por su matrimonio con Francisco José I, y una de las figuras femeninas más célebres de la historia. Fue una mujer culta, rebelde, y de mente abierta, y es recordada, no solo por su vida, sino por su extraña y ‘discreta’ muerte.
El 10 de septiembre de 1898, mientras paseaba a orillas del lago Lemán, en Ginebra, Sissi chocó contra un hombre al ir a subirse a una embarcación, en un encontronazo aparentemente accidental. Minutos más tarde, cuando Sissi se encontraba en el barco, comenzó a sentirse mareada: su dama de compañía descubrió que había sido apuñalada por aquel hombre.
Se trataba del anarquista italiano Luigi Lucheni, quien fue condenado a cadena perpetua. Finalmente, Sissi moriría ese mismo día a causa de la herida.
La vida de Sissi no estuvo exenta de sufrimiento, lo que la convirtió en uno de los iconos del Romanticismo. Su hija mayor murió de tifus con solo dos años de edad, y la familia de su marido le negó la crianza del resto de sus hijos, acusándola de ser una madre negligente. Más tarde, su hijo Rodolfo falleció en el llamado "crimen de Mayerling", que nunca se aclaró si fue un suicidio o un complot. Para escapar de la depresión, Sissi se refugió en la cultura y los viajes.
ENLACES:
https://www.abc.es/xlsemanal/historia/sissi-emperatriz-asesinato-conspiraciones-motivo.html
El 7 de julio de 1898, el presidente William McKinley firma una resolución conjunta que allanaría el camino para que las islas de Hawái se convirtieran en un territorio de los Estados Unidos (desde 1900) y más tarde un estado de los Estados Unidos (1959).
La mayoría de los antropólogos creen que los primeros habitantes de Hawái fueron polinesios que emigraron al noroeste de las Islas Marquesas entre los siglos IV y VII a. C.; a este asentamiento le siguió una segunda ola de migrantes que zarpó de Tahití durante el siglo IX o X. En la década de 1970, una serie de investigaciones estudiaron el uso de la canoa como medio de desplazamiento de los nativos hawaianos junto a otros métodos de navegación, concluyendo que las islas pudieron no haber estado tan aisladas como se pensaba tras su colonización inicial; de hecho, pudo haber habido viajes considerables entre Hawái y destinos polinesios remotos. Aun así, el aislamiento de Hawái fue lo suficientemente grande como para que la cultura hawaiana desarrollara sus propias características distintivas, a pesar de que todavía hay similitudes bastante cercanas en el idioma y la cultura entre los hawaianos y sus parientes polinesios.
Los hawaianos originales eran muy hábiles en la pesca y la agricultura. A fines del siglo XVIII, su sociedad se había complejizado, con un sistema rígido de leyes establecidas por jefes y sacerdotes. Adoraban y temían a un grupo de dioses no muy diferente de las antiguas deidades griegas del Olimpo en carácter y poder.
La llegada de extranjeros invasores a Hawái comenzó a partir de la llegada del capitán británico James Cook en 1778. Durante las siguientes cuatro décadas, exploradores, aventureros, cazadores y balleneros europeos y estadounidenses se detuvieron para obtener suministros frescos en las islas hawaianas, lo que causó un profundo impacto en los isleños. Uno de estos efectos fue la introducción de enfermedades de Oriente y Occidente contra las cuales los naturales de Hawái no tenían inmunidad. Enfermedades venéreas, el cólera, el sarampión y la tuberculosis contribuyeron a la destrucción de los pueblos nativos, cuya población se redujo de aproximadamente 300 000 a menos de 40 000 en la década de 1890, poco más de un siglo después.
El colapso de la población, junto con el impacto de las culturas externas, probablemente causó una crisis en la sociedad hawaiana y provocó un cambio social y político. En particular, los hawaianos derrocaron el complejo sistema de leyes y castigos kapu en 1819. Se perdió la fe en los antiguos dioses en favor de una intensa curiosidad sobre las costumbres de la gente de los Estados Unidos y Europa, y se produjo un ávido interés por aprender a leer y escribir. Ello provocó que muchos hawaianos comenzasen a adoptar el cristianismo.
Desde la llegada de los primeros misioneros cristianos a mediados del siglo XIX, la composición étnica y religiosa de Hawái ha sufrido un cambio dramático. A medida que disminuía el número de nativos hawaianos, llegaron otros grupos étnicos, principalmente para trabajar en las plantaciones, desde América del Sur, América del Norte, Europa y algunas zonas del Pacífico. En el transcurso de dos siglos, personas de todo el mundo se establecieron en Hawái, creando la sociedad multiétnica que es hoy.
Los dos idiomas oficiales de Hawái son inglés y hawaiano. A principios de la década de 1990, el idioma hawaiano estaba casi extinto, hablado solo por un puñado de nativos hawaianos. Sin embargo, un programa gubernamental que estableció escuelas de inmersión en el idioma hawaiano creó una nueva generación de hablantes de hawaiano, y ahora se ofrece instrucción en hawaiano desde Educación Infantil hasta el nivel de posgrado. El idioma también vive en topónimos y nombres de calles y en canciones. La mayoría de los residentes hawaianos también hablan lo que se conoce como inglés criollo hawaiano. Comúnmente conocido como pidgin, el inglés criollo hawaiano es un dialecto del inglés creado por niños en el entorno multilingüe de los campos de plantación hawaianos.
La guerra hispano-cubano-estadounidense fue un conflicto bélico que enfrentó al Reino de España con los Estados Unidos y las hasta entonces colonias españolas de Cuba y Filipinas.
Conocida también en España como la guerra de Cuba y Desastre del 98, este conflicto se originó con un bloqueo naval estadounidense en la bahía de La Habana que duró tres largos meses, el cual provocaría no solo el desabastecimiento de víveres a la ciudad por vía marítima, sino también la declaración de guerra de España a Estados Unidos dos días después, el 24 de abril de 1898.
La guerra hispano-estadounidense fue un conflicto motivado por la intervención norteamericana en la guerra de Independencia de Cuba. Los ataques estadounidenses a las posesiones territoriales de España en el océano Atlántico y en el Pacífico llevó además a la implicación de la Revolución Filipina y, finalmente, a la guerra filipino-americana.
Las revueltas contra el dominio español ya habían comenzado desde hacía algunos años en Cuba, pero fue el naufragio misterioso del acorazado Maine en el puerto de La Habana, el 15 de febrero de 1898, lo que aceleró el ritmo hacia la guerra.
Sin esperar el resultado de una investigación, las presiones políticas del Partido Demócrata empujaron a la administración del presidente republicano William Mckinley a una guerra que en un principio tenía la intención de evitar. Además, a finales de 1890 la opinión pública estadounidense fue agitada por la propaganda anti-española dirigida por periodistas como Joseph Pulitzer y William Hearst, que utilizaron el periodismo amarillo para criticar a la administración española en la isla cubana.
EE.UU. acusó a España del hundimiento y declaró un ultimátum en el que se le exigía la entrega del control de Cuba. Por su parte, el gobierno español se negó a plegarse ante el aviso estadounidense, declarándole la guerra en caso de invasión de sus territorios, aunque Cuba ya estaba bloqueada por la flota estadounidense.
La guerra se declaró formalmente primero en Madrid, y luego en Washington, y no terminó hasta que el Tratado de París, firmado el 10 de diciembre de 1898, puso oficialmente fin al conflicto bélico. La derrota de España tuvo como consecuencias directas para el reino la pérdida de gran parte de sus posesiones coloniales: Cuba y Puerto Rico en el mar Caribe, y las islas Filipinas y las islas de Micronesia en el océano Pacífico.
El conflicto marcó la entrada de Estados Unidos en los asuntos mundiales, dando inicio a su fase imperialista. Además, proporcionó un modelo que marcaría el futuro del periodismo: la prensa sensacionalista.