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Muere el escritor Julio Verne

El autor francés reflejó en sus popularísimas novelas de aventuras las dos grandes aspiraciones del siglo XIX: la exploración del mundo y el progreso tecnológico


ENLACES:

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/julio-verne-escritor-visionario_13488

Sangre en la nieve

 Tal día como hoy de 1905, la violencia y la muerte se apoderaron de la capital del Imperio Ruso, San Petersburgo. Ese frío domingo una multitud de 200.000 personas se manifestó por las grandes avenidas de la ciudad en dirección al Palacio de Invierno, residencia del zar Nicolás II. La multitud avanzaba portando iconos y entonando el «Dios salve al zar». Estaban liderados por Gueorgui Gapón, un sacerdote que llevaba meses trabajando con los obreros y desfavorecidos bajo supervisión de la policía. El propósito de los manifestantes era entregar al monarca un escrito en el que le exponían los padecimientos del pueblo. Nunca lograron su objetivo. La Ojrana (policía secreta zarista) había recibido información anticipadamente. Los manifestantes recibieron por respuesta varias cargas de caballería y a continuación el fuego de la infantería. Todavía hoy se discute el número exacto de víctimas de la masacre. El hecho fue la chispa que encendió la revolución de 1905.

Nace Howard Hughes

 El multimillonario empresario, magnate, ingeniero autodidacta, aviador y productor estadounidense Howard Hughes, nació el 24 de diciembre de 1905 en Humble, Texas (Estados Unidos). ¿A qué debió su fortuna? Gracias al diseño de una broca que podía penetrar la roca dura.

Nace Severo Ochoa

 El 24 de septiembre de 1905 nace en Luarca el médico y científico español nacionalizado estadounidense Severo Ochoa de Albornoz, quien fue honrado con el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1959 por su descubrimiento de la enzima llamada “ARN-polimerasa”, cuya función es la síntesis del ácido ribonucleico.

Albert Einstein publica cuatro investigaciones

 El 30 de junio de 1959 el físico Albert Einstein publica cuatro estudios de enorme valor científico, entre ellos la Teoría Especial de la Relatividad, también llamada teoría de la relatividad restringida, que constituye uno de los avances científicos más importantes de la historia.

La tripulación del acorazado Potemkin se amotina

 


El 27 de junio de 1905 la tripulación del Potemkin, un monstruoso acorazado que formaba parte de la flota rusa en el Mar Negro, se amotinó en protesta por las malas condiciones a las que estaban sometidos. Comenzó así una travesía que ha pasado a la historia como una leyenda.

La Rusia de comienzos del siglo XX era un polvorín en toda regla. La pobreza y la desigualdad social se extendían por todo un país que reclamaba cambios y cuyos dirigentes, los Romanov, le negaban. La aristocracia más cercana al zar y su esposa, tajantemente opuesta a cualquier reforma que supusiera una pérdida de privilegios, vivía en un mundo de bailes de salón y almohadones de seda y plumas de ganso mientras las clases medias y bajas veían no solo cómo no eran recompensados por su trabajo, sino la cada vez mayor limitación, si es que cabe, de sus derechos y el empeoramiento de sus condiciones de vida. El 22 de enero (según el calendario juliano) de 1905, una muchedumbre pacífica se acercó hasta el Palacio de Invierno de San Petersburgo, portando cruces y retratos de Nicolás II, para pedir al zar mejores sueldos y una lucha activa contra el hambre y la pobreza; pero todo lo que encontraron fueron los fusiles de la guardia. El día terminó con más de 200 muertos.

Unos meses después, a finales de junio, agentes de grupos clandestinos integrados en el ejército ruso mostraron a la ya de por sí descontenta tripulación del Potemkin la calidad del rancho que recibían: carne tan putrefacta que estaba plagada de gusanos. Este descubrimiento llevó a la tripulación a amotinarse, negarse a comer esa carne y exigir una mejora en las condiciones del barco. La respuesta de los oficiales fue ordenar su fusilamiento inmediato, lo que provocó una respuesta violenta, el asesinato de los oficiales zaristas, la muerte del líder amotinado Grigori Vakunlinchuk y la toma del acorazado por la tripulación. El Potemkin navegó entonces hasta Odesa, ciudad en la que se estaba viviendo una huelga general duramente reprimida por el ejército zarista. La población recibió con entusiasmo a los marineros rebeldes y el funeral de Vakunlinchuk se convirtió en una especie de llamamiento político  que alteró todavía más los ánimos y llevó a la tripulación a abrir fuego contra un teatro desde el que los militares estaban coordinando la represión.

La respuesta del gobierno no se hizo esperar. Nicolás II mandó dos escuadrones contra el Potemkin bajo las órdenes de conseguir su rendición o hundirlo. Lo que no se esperaba el zar ni tampoco sus oficiales era que, cuando el Potemkin avanzó hacia las escuadras con intención de dejarlas atrás, la tripulación del resto de naves se negara a abrir fuego contra los que consideraban sus hermanos.  El acorazado llegó a Feodosia, en Crimea, pero el gobernador solo aceptó darles algo de comer pero no provisiones para continuar su viaje. Veintidós de los treinta marineros fueron emboscados y asesinados cuando intentaban robar carbón de barcazas y los supervivientes no tuvieron más remedio que rendirse. El 7 de julio llegaron al puerto de Constanza y se entregaron, no sin antes abrir las válvulas del barco para que se hundiera y no volviera a las manos del gobierno.

En 1925 el gobierno soviético encargó al brillante cineasta Sergéi Eisenstein que dirigiera una película narrando la épica histori del Potemkin. Los soviéticos pretendían apropiarse de la historia del acorazado y utilizarla como un símbolo propagandístico pero lo cierto es que El acorazado Potemkin, película muda de poco más de una hora, es considerada un clásico del cine universal y una de las mejores películas de la historia, homenajeada por grandes directores como Francis Ford Coppola.


Comienza la batalla de Tsushima entre Rusia y Japón

 


El 27 de mayo de 1905 tuvo lugar, en el estrecho de Tsushima que separa Corea de las islas niponas, la batalla naval que marcaría el desenlace en la Guerra ruso-japonesa. La batalla de Tsushima (también conocida como batalla del Mar de Japón) es considerada uno de los enfrentamientos marítimos más grandes e importantes de la historia, equiparable únicamente a la batalla de Trafalgar (1805).

Las tensiones entre ambos países venían de bastante antes. Rusia tenía interés en los territorios de Manchuria y Corea (en manos de Japón) para tener una salida al mar que no se congelase en invierno y consiguió, gracias a la presión internacional, que Japón les cediera Port Arthur. Los nipones vivieron esto como una afrenta y la situación no mejoró cuando Rusia, en vez de retirar a sus tropas de Manchuria tas haber sofocado la rebelión de los Bóxer, empezaba a construir un ferrocarril con fines claramente colonialistas. Las negociaciones que ambos países habían mantenido durante dos años no estaban dando frutos así que Japón se decidió a atacar Por Arthur y sitiarla en febrero de 1904.

Esta acción fue el pistoletazo de salida de una guerra en la que Japón supo imponerse tanto en tierra como en el mar, destacándose derrotas como la del río Yalu, el río Sha-ho o Nanshan. En agosto de 1904 la 1ª Escuadra del Pacífico del Almirante Vitgeft sufrió gravísimos daños en un enfrentamiento contra la escuadra de Tōgō Heihachirō y las fuerzas navales rusas quedaron totalmente diezmadas. Con Japón haciéndose cada día más fuerte y dominando las aguas, Rusia tuvo que formar una nueva escuadra con los buques que tenía en el Mar Negro y en el Báltico. Si los nipones ya habían demostrado su dominio antes, el tiempo en que esta nueva escuadra tardó en formarse y llegar hasta allí les concedió un respiro que aprovecharían para reforzar aún más sus posiciones.

Cuando los rusos quisieron llegar a Port Arthur la ciudad ya había caído así que siguieron viaje hacia Vladivostok, pero en el camino les esperaban los japoneses. La victoria nipona no se debe solo al desequilibrio de fuerzas y el mejor estado de naves y armamento, sino también a la brillante estrategia de Tōgō Heihachirō y la incapacidad de los rusos de reaccionar. La flota japonesa puso a prueba las horas de entrenamiento que había realizado durante esos ocho meses de espera y obligó a los rusos a ponerse a tiro en distintas oleadas que resultaban devastadoras para los eslavos e inofensivas para los nipones. Ese mismo día la flota rusa estaba prácticamente derrotada y la rendición llegó el 28 de mayo. La cifra de muertos (rusos) fue de 4 380 y se tomaron 5 917 prisioneros.

La batalla naval de Tsushima supuso una victoria para Japón que llevaba preparando desde los primeros momentos del conflicto y muchos historiadores consideran que marcó su orgullo nacionalista y promilitarista que veríamos más adelante y su dominio en el sureste asiático. Por su parte, Rusia vivió ese mismo año la primera gran revolución social del siglo XX que obligó al zar Nicolás II a aceptar algunas de las reclamaciones del pueblo y asentó las bases para lo que años más tarde sería la Revolución de octubre.