Tal día como hoy de 1961 el presidente Dwight Eisenhower tomó una de las últimas decisiones de su mandato. Alegando acciones injustificadas por parte del gobierno de La Habana que limitaban severamente la normal acción de la misión diplomática estadounidense en el país, rompió relaciones con Cuba. Desde el triunfo de la Revolución a comienzos de 1959, las relaciones entre Washington y La Habana no habían dejado de enrarecerse. Inicialmente la actitud de Castro hacia el gobierno norteamericano fue conciliadora. Sin embargo las medidas de reforma por él emprendidas (la expropiación de latifundios, refinerías, bancos…) y su progresivo acercamiento a la URSS llevaron a Eisenhower a tomar medidas contra el nuevo gobierno cubano. Se fue reduciendo el cupo de importación de azúcar cubano, se suspendió la ayuda financiera, se estableció el embargo comercial sobre la isla y, por fin, se rompieron las relaciones bilaterales.
Restauración imperial en Japón
Tal día como hoy de 1868 fue una fecha crucial para Japón. Desde hacía siglos los emperadores estaban apartados del gobierno por los sogunes, altos dignatarios militares que ejercían el poder efectivo. Pero éstos se enfrentaban desde hacía décadas a una crisis de legitimidad por su ineficiencia e incapacidad de frenar la presión occidental para que el país se abriese al exterior. A comienzos de 1867 se produjo una doble sucesión, Tokugawa Yoshinobu ocupó el cargo de sogún y Mutsuhito (posteriormente conocido como Meiji) accedió al trono imperial con sólo 14 años. Ese mismo año los guerreros de los principales territorios opositores al sogún, Choshu y Satsuma, marcharon sobre Kyoto, la capital. Tras tomarla y hacerse con el control del palacio imperial apoyaron al monarca para que decretase el fin del gobierno de los sogunes y reasumiese todos los poderes. A partir de entonces el nuevo emperador emprendió una oleada de reformas que modernizarían aceleradamente el país.
Nace Marco Tulio Cicerón, político y orador romano
En el año 43 a.C., dos sicarios de Marco Antonio asesinaron al orador de 64 años mientras viajaba en su litera como venganza por la muerte de Julio César
Abogado, político y filósofo, Cicerón ha pasado a la historia por su defensa de los valores republicanos.
Cicerón pronunció algunos de sus discursos más famosos en el foro romano, centro político de la ciudad.
Cicerón vuelve a Roma en 57 a.C., tras el exilio impuesto por Clodio, tribuno de la plebe aliado de César.
Cicerón creía que Julio César era un tirano que había traicionado los valores republicanos que el orador defendía.
Situado a 25 kilómetros de Roma, el municipio de Túsculo acogía las villas rústicas de ciudadanos romanos ricos, entre ellas la de Cicerón.
Cicerón lanzó contra Marco Antonio una serie de duros discursos, las Filípicas.
El joven protegido de Julio César fue uno de los conspiradores que lo apuñaló durante los idus de marzo.
La tribuna de los Rostra, en el foro romano, era el lugar desde donde los oradores se dirigían al pueblo. Aquí expuso Antonio la cabeza y las manos de Cicerón tras su muerte.
https://historia.nationalgeographic.com.es/a/ciceron-asesinato-ultimo-defensor-republica-roma_12774
El general Pavía da un golpe de Estado
El 3 de enero de 1874, el general Manuel Pavía y Rodríguez de Albuquerque dirigió un golpe de Estado y se hizo con el control de las Cortes, hiriendo de muerte a la Primera República Española y abriendo las puertas a una restauración de la monarquía borbónica en la figura de Alfonso XII.
El primer gobierno republicano llegó a España en 1873, tras la abdicación del rey Amadeo de Saboya y en un momento histórico con graves problemas y muchos frentes abiertos. Después de haber depuesto a Isabel II en 1868 durante la llamada Revolución Gloriosa, el gobierno provisional intentó constituir una nueva monarquía pero el elegido, el italiano Amadeo de Saboya, se vio falto de apoyos y sin apenas margen para poder actuar y combatir los problemas del país. Fue así como se decidió que, al haber fracasado de nuevo el modelo monárquico, era hora de pasar al republicano. Sin embargo, las circunstancias tampoco eran las ideales.
España se encontraba en un momento de grave crisis económica, con las guerras carlistas teniendo lugar en el territorio nacional y las constantes sublevaciones y rebeliones en colonias como Cuba o Puerto Rico. Además, los movimientos obreros y campesinos estaban ganando fuerza en Cataluña y Andalucía y los movimientos cantonalistas (promovidos por los republicanos federalistas más acérrimos) crecían y proclamaban la independencia de las ciudades obligando al ejército a intervenir. Con este panorama, se celebró a primerísima hora de la mañana del 3 de enero una moción de confianza contra el entonces presidente Emilio Castelar. La moción salió adelante y Castelar iba a perder el control del gobierno pero, para evitar que este cayera en manos de los federalistas, el general Pavía le ofreció su apoyo en un golpe de Estado.
Ante la negativa de Castelar a mantenerse en el gobierno habiendo perdido la confianza de la cámara, Pavia hizo entrar a la Guardia Civil a las Cortes, tomó el edificio y desalojó a los diputados allí reunidos. Esta acción supuso el fin de la Primera República Española, que dio paso a un breve gobierno de corte autoritario dirigido por el general Serrano y a la posterior restauración de la monarquía borbónica con el regreso de Alfonso XII.
