- Almería: Castillo de Vélez-Blanco
Encaramado en lo alto del precioso pueblo andaluz de Vélez-Blanco, este castillo se levanta sobre los restos de una antigua alcazaba islámica situada sobre este mismo cerro que controla la villa. Fue propiedad de Pedro Fajardo y Chacón, que fue nombrado Marqués de los Vélez por los Reyes Católicos, y aunque sigue siendo imponente podría serlo mucho más de no haber sido por el saqueo y el abandono que sufrió en el siglo XIX y el XX. Su precioso Patio Honor era una obra maestra del Renacimiento Español que fue vendido a un millonario americano que se lo llevó a Nueva York y donde hoy se puede ver dentro del Museo MET. Los preciosos frisos de madera que representaban “los doce trabajos de Hércules” y “los triunfos de César” también fueron vendidos y hoy están en el Museo de las Artes Decorativas de París. Aun así, la visita no te decepcionará.
- Córdoba: Castillo de Almodóvar del Río
En lo alto de un cerro con el pueblo de Almodóvar del Río a sus pies, esta fortaleza se ve desde la distancia y maravilla todavía más a medida que te acercas a sus muros. Sus orígenes se remontan a la ocupación musulmana, en el siglo VIII, aunque se han encontrado restos de un castro romano en el lugar. Durante la Edad Media se amplió y reformó, para darle el solemne aspecto que presenta hoy en día. El Castillo de Almodóvar del Río es un lugar prodigioso, con sus torres, sus almenas y su patio de armas. Afortunadamente, a principios del siglo XX su propietario (el Conde de Torralva) lo salvó de la ruina y la restauró. Hoy es uno de los castillos mejor conservados de España. Hacen visitas guiadas, teatralizadas y unas visitas nocturnas que se llaman “La luna negra” que no deberías perderte.
- Granada: Castillo de la Calahorra
A nadie le sorprenda que en EEUU quisieran comprarlo, y a punto estuvieron de trasladarlo al nuevo continente piedra a piedra, pero esto no ocurrió y ahora podemos disfrutarlo en un perfecto estado de conservación. Hija del renacimiento italiano, la construcción data de 1509 y hablan maravillas de su patio interior revestido de mármol y rodeado de dos plantas de galerías. Su ubicación, imponiéndose ante la Sierra Nevada lo convierte en uno los lugares más sobrecogedores del país y actualmente, aunque pertenece a manos privadas, se puede visitar.
- Granada: La Alhambra
Aunque la Alhambra no es un castillo al uso, este rico complejo palaciego y fortaleza es sencillamente tan espectacular que no podía faltar en la lista. Situado en lo alto de Granada, fue la sede de la monarquía y la corte del Reino Nazarí y es una de las cumbres del arte andalusí, además de uno de los monumentos más visitados de España. La “fortaleza roja” es una gran ciudad amurallada en la que el tiempo parece haberse detenido para siempre. Entre habitaciones decoradas ricamente, salas con fuentes, el fabuloso patio de los leones, jardines paradisíacos y mucho más te parecerá que no estás en la tierra. Los Palacios Nazaríes son la verdadera joya de la corona, pero no te olvides de subir hasta el Generalife, una villa rural en la que la vegetación y el agua son protagonistas, junto con las vistas de la hermosa Granada. Como no podía ser de otra manera, la Alhambra es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.
- Granada: Castillo de Salobreña
De origen árabe, el Castillo de Salobreña se alza sobre el peñón homónimo dominando la Sierra Nevada al norte, avistando el Mar Mediterráneo en el sur y acogiendo a sus pies la vega de Salobreña. Por su dulce ubicación durante la época nazarí fue el retiro ideal de los monarcas, aunque más tarde tuvo una importante misión defensiva. Si te decides a ir nuestro consejo es que te detengas a visitar su interior ya que podrás acceder al patio de armas y a las torres del Homenaje, del Agua y de la Coracha, además de disfrutar de unas excelentes vistas desde sus murallas.
ARAGÓN:
- Huesca: Castillo de Loarre
Su silueta se recorta contra el paisaje de forma dramática y por detrás lo rodea un pequeño bosque frondoso. El Castillo abadía de Loarre es un castillo románico que te quitará el hipo situado en Huesca sobre un promontorio de roca caliza. Es del siglo XI pero su estado de conservación es excelente y quizás por eso fue protagonista de la película “El reino de los cielos” de Ridley Scott con Liam Neeson y Jeremy Irons. La fortaleza es una verdadera visión, rodeada por una muralla de 172 metros de perímetro. Pero espera a cruzar la puerta de entrada, de estilo románico, para enamorarte de los capiteles decorados de la iglesia de San Pedro, sumergirte en la historia del calabozo y disfrutar de las vistas desde la torre del homenaje. Te recomendamos que sigas la audio guía, porque te parecerá que el lugar todavía está habitado.
CASTILLA Y LEÓN:
- Ávila: Castillo Mombeltrán
También conocido como el Castillo de los Duques de Alburquerque esta singular construcción gozaba de una posición estratégica muy envidiable ya que dominaba el Barranco de las Cinco Villas. Todavía hoy se pueden ver sus rasgos militares, aunque más tarde fuese también destinado a acoger la residencia de uno de los Duques de Alburquerque. Actualmente se accede a través de una portada de estilo renacentista y en su interior se pueden apreciar los restos del patio de armas, escaleras, columnas y muros configurando un bello paisaje al mezclarse con las hermosas colinas de la sierra de Gredos.
- Palencia: Castillo de Fuentes de Valdepero
Castillo de Sarmiento.Un laberinto de linajes, herencias y disputas familiares se entretejen tras el famoso Castillo de Fuentes de Valdepero como ocurre con tantos otros castillos en España. Entre sus propietarios cabe destacar que llegó a formar parte del patrimonio de la casa Ducal de Alba. Actualmente es propiedad de la Diputación de Palencia y sede del Archivo Provincial, pero está abierto a las visitas destacando su estructura en piedra con grandes sillares, su patio de armas, la gran Torre Homenaje y la impronta de la Escuela de Valladolid en sus formas.
- Soria: Castillo de Gormaz
Con sus 1.200 m de perímetro y sus 28 torres, el Castillo de Gormaz fue el principal objeto de deseo en el período de conquista y reconquista entre moros y cristianos, hasta que en el 1060 Fernando I de León realizó la conquista definitiva. El Cid fue señor de Gormaz desde 1087. Irónicamente, en la actualidad su acceso es libre y se puede alcanzar con facilidad y se ha convertido en la fortaleza musulmana más larga de Europa. Durante la visita se diferencian dos partes: la del alcázar y la de la fortaleza. Algunos de los detalles arquitectónicos más hermosos de la construcción son sus exóticas puertas de herradura que enmarcan los campos sorianos formando una composición única.
CASTILLA-LA MANCHA:
- Cuenca: Castillo de Belmonte
El Castillo de Belmonte, rodeado por campos de trigo y con el cielo azul como telón de fondo, es una de las fortalezas más singulares y mejor conservadas que hay en la península. Se eleva sobre un cerro a las afueras de la villa homónima y es Monumento Nacional. Su aspecto exterior es casi el mismo que tuvo en el momento de su construcción, en el siglo XV, por orden del primer Marqués de Villena. Es una fortaleza palacio que impone a primera vista y que, como casi todas, fue abandonada durante siglos hasta que en el siglo XIX la emperatriz Eugenia de Montijo le devuelve su esplendor original. Hoy sigue estando habitado, se puede visitar y se celebra en sus terrenos el Campeonato Mundial de Combate Medieval. No te vayas sin visitar las mazmorras y el sótano. Quizás te suene si has visto las películas “Juana la Loca” de Vicente Aranda o “Los señores del acero” de Paul Verhoeven.
CATALUÑA:
- Barcelona: Castillo de Cardona
En el corazón de Cataluña se alza la fortaleza medieval más importante de la Comunidad. Esta gran masa de edificios de piedra corona una colina, desde la que se puede ver un paisaje sin igual. Se construyó en el año 886 y es de estilo románico y gótico, aunque vivió su máximo esplendor durante el siglo XV, bajo el dominio de los duques de Cardona, la familia más importante de la Corona de Aragón. Parte del recinto alberga un Parador Nacional de Turismo y la otra se puede visitar. Entre sus joyas están la majestuosa iglesia románica de San Vicente y la torre de la minyona, del siglo XI.
COMUNIDAD VALENCIANA:
- Alicante: Castillo de Villena
Finalizamos el artículo con uno de los castillos más bonitos de España también conocido como Castillo de la Atalaya y símbolo del cruce de las culturas musulmana y cristiana. Destaca por su doble recinto amurallado y su espectacular torre Homenaje de cuatro pisos, además de los numerosos torreones que sobresalen en el muro exterior. Y en el interior, seducen sus bóvedas almohades con sus entresijos de nervios cruzados y sus empinadas escaleras de bovedillas apuntadas. Pero son sus grafitos de ambas culturas los que dejan embelesados a todos sus visitantes dando un toque misterioso a este paseo por el pasado.
- Castellón: Castillo de Morella
Situado en la cumbre de Morella, la vista panorámica que ofrece de montañas y chillones techos rojizos lo ha convertido en uno de los mejores castillos de España. Pero también destaca su singular edificación de estilo gótico, con una escalera de caracol y las dos puertas, la de los Apóstoles y la de las Vírgenes, que se unen en su fachada. En el interior destaca el altar barroco y los rosetones que conservan sus vidrieras originales y en especial el histriónico órgano monumental con más de 4.ooo tubos del que podrás disfrutar cuando se celebra el Festival de Música de Órgano. Tras verlo, no te extrañará que se haya declarado Bien de Interés Cultural.
EXTREMADURA:
- Badajoz: Castillo de Puebla de Alcocer
Inexpugnable. Esta sería la palabra precisa para definir el Castillo de la Puebla de Alcocer, de aspecto robusto y caracterizado por tener muy pocas saeteras. De planta poligonal, cuenta con dos puertas: la del este y la del oeste que lleva a la parte residencial de la que se conservan algunos muros y la campana de la que fue una chimenea. La torre de Homenaje de varios pisos cierra el conjunto y en ella aún se conserva un blasón con las armas de Zúñiga, la familia responsable de la reconstrucción del castillo en el siglo XV. Su posición privilegiada te permitirá acceder a las mejores vistas del embalse de La Serena y las llanuras de La Liberia.
NAVARRA:
- Castillo de Olite (Palacio Real de Olite)
El Palacio Real de los Reyes de Navarra de Olite (este es su nombre completo) es una fortaleza que se construyó entre los siglos XIII y XIV como sede de la Corte del Reino de Navarra. Este palacio es un conjunto fascinante de estancias, jardines, fosos y dependencias nobles que viven a la sombra de torres de leyenda y que permiten entender por qué en su época fue considerado uno de los más hermosos de Europa. Fue víctima del tiempo y de un incendio durante la Guerra de Independencia que agravó el proceso de deterioro. En 1937 se empezó a restaurar para devolverle el lustre pasado y pese a que se ha perdido mucho hoy se puede dormir entre sus muros en un Parador de Turismo o pasear por rincones con tanto encanto como la Galería del Rey.
- Castillo de San Javier
Participa en una “Javierada” y conoce este castillo que destaca por sus torres almenadas que durante siglos llevan recortando el cielo de Navarra. Las “Javieradas” son peregrinaciones que realizan a principios de marzo las personas de la comunidad para mostrar su devoción al santo desde que en 1886 se le invocara para poner fin a una epidemia de cólera. Pero, además de su historia, la edificación tiene rincones exquisitos como la puerta principal con sus relieves en piedra, la pinacoteca con los frescos flamencos de Maes, o la capilla del Santo Cristo donde se ubica el Cristo de Javier, impresionante imagen tallada en nogal. El paseo puede completarse con una visita a la Basílica adjunta.
PAIS VASCO:
- Vizcaya: castillo de Butrón
Aunque hoy está cerrado y en venta, el Castillo de Butrón es una maravilla de origen medieval que fue remodelada en el siglo XIX. Esta fantasía de torres, torreones, almenas y decoraciones tomó como base la casa-torre de los Butrón para convertirla en un castillo de estilo bávaro que impacta. La fortaleza está situada en un entorno privilegiado de gran riqueza natural y sus muros de más de 4 metros albergan varios salones, la antigua capilla, un gran salón de 200 metros cuadrados, el típico patio de armas, una biblioteca y una mazmorra. Durante años se usó como establecimiento hotelero con espectáculos medievales, pero hoy está cerrado y en venta.