Nace ACNUR
El 14 de diciembre de 1950 la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptaba la decisión de crear una agencia para tratar el inmenso y urgente problema de los refugiados después de la Segunda Guerra Mundial. La organización recibió el nombre de Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y en principio se le encomendó la tarea por un período de tres años. La magnitud del problema a escala mundial hizo que la institución se asentase de forma permanente. Su sede principal está en Ginebra, aunque tiene oficinas repartidas por todo el mundo con el objeto de hacerse presente en los escenarios donde sea necesaria su acción.
Comienza la guerra de Corea
Tras la II Guerra Mundial Corea se convirtió en uno de los escenarios de la Guerra Fría. El enfrentamiento entre los bloques capitalista y comunista dio lugar a la división del país por el paralelo 38 y la proclamación en 1948 de dos Estados independientes: la República de Corea del Sur, bajo influencia de Estados Unidos y la República Popular de Corea del Norte, con apoyo soviético. En 1950 una serie de incidentes fronterizos conducirían a la invasión de Corea del Sur por el ejército norcoreano el 25 de junio. El Consejo de Seguridad de la ONU (reunido en ausencia del representante de la URSS) calificó el ataque como agresión y el día 27 se produjo la intervención militar directa de EE.UU. En octubre China anunció su intervención en el conflicto, mientras la URSS trataba de asegurar sus intereses frente al Consejo de Seguridad. La guerra se prolongó hasta julio de 1953 cuando se firmó el armisticio de Panmunjom por el que se creaba un área de seguridad de 4 km en torno al paralelo 38 vigilada por la ONU, situación que prosigue en la actualidad.
Se presenta la declaración Schuman
El 9 de mayo de 1950 Robert Schuman presenta la declaración que lleva su nombre, lo que representaría el primer paso para la formación de la Unión Europea.
Robert Schuman es considerado uno de los fundadores de la Unión Europea y es que, tal día como el 9 de mayo de 1950, el entonces ministro de Asuntos Exteriores de Francia, presentó su propuesta sobre la creación de una Europa organizada, indispensable para el mantenimiento de las relaciones pacíficas, al revelar en una conferencia de prensa en Quai d'Orsay su plan para agrupar el carbón francés y alemán e industrias siderúrgicas bajo una Alta Autoridad común.
El Plan Schuman condujo posteriormente a la creación de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA). La idea surgió originalmente de Jean Monnet y reflejaba un enfoque funcionalista, según el cual la CECA se consideraba solo como una primera etapa de una integración europea completa ("Europa no se hará de una vez").
Bélgica, Francia, Luxemburgo, Italia, los Países Bajos y Alemania suscribieron la declaración de Schuman el 3 de junio de 1950. Precisamente en conmemoración de la Declaración de Schuman, el 9 de mayo se celebra actualmente como el "Día de Europa".
De la misma forma, uno de los edificios del Parlamento Europeo de Luxemburgo lleva su nombre.
Solo cinco años después de la rendición final en Berlín del poder nazi, en un continente que aún las profundas heridas de la guerra, fueron lo suficientemente valientes y visionarios como para pasar página de siglos de confrontación militar y sentar las bases para una nueva Europa de paz y cooperación.
El Parlamento Europeo, entonces un pálido órgano consultivo, se ha convertido en una asamblea elegida directamente por los ciudadanos europeos y que colegisla en la mayoría de los asuntos con el Consejo que representa a los Estados miembros.
La siguiente es una cita de Robert Schuman, poco antes de su muerte el 4 de septiembre de 1963: “Al ser un hombre en la frontera, las duras lecciones de la historia me han enseñado a no confiar en improvisaciones apresuradas o proyectos demasiado ambiciosos. Pero al mismo tiempo, nos han enseñado que cuando un objetivo ha sido debidamente reflejado y basado en la realidad de los hechos y los intereses superiores de los hombres, es capaz de conducir a nuevas iniciativas, tal vez incluso revolucionarias. Pero este objetivo conlleva, incluso cuando rompe el orden establecido, antagonismos seculares y viejas rutinas, para hacernos permanecer firmes y perseverantes ”.