La evolución del linaje de los seres humanos, desde su surgimiento en las planicies africanas hasta la expansión y dominio de nuestra especie, es sin dudas un tema fascinante, pero aún lleno de incógnitas y misterios sin resolver. Una de las causas por las que se hace difícil unir todas las piezas de ese complejo rompecabezas, son las lagunas que quedan en el conocimiento debido a la escasez de fósiles que se han hallado de los homínidos ya extintos. Ahora, el descubrimiento de unos extraños restos fósiles en Asia podría ayudar a despejar (o quizás complicar), lo que conocemos de nuestros orígenes.