En la madrugada del 25 de agosto de 1988 dio comienzo el peor incendio padecido en Lisboa desde el terremoto de 1755. Las llamas comenzaron en el interior de los grandes almacenes Grandella situados en la popular Rua do Carmo. Las altas temperaturas y el aire hicieron que el fuego se extendiese con gran rapidez sin que los equipos de bomberos pudiesen hacer casi nada por contenerlo. Ante los impotentes ojos de los lisboetas, el fuego consumió buena parte de la Baixa y el Chiado, dos de los barrios más antiguos y típicos de la capital. Los problemas de conservación de las canalizaciones de agua agravaron la situación, si bien el incendio pudo ser controlado en torno al mediodía. Decenas de edificios y comercios se vieron afectados y aunque hubo varios heridos, sólo se produjo un fallecimiento.
la Unión Soviética libera al piloto Mathias Rust
Tal día como hoy de 1988 occidente recibía con alivio la noticia de que la Unión Soviética había liberado al piloto Mathias Rust. Rust, un joven de la República Federal de Alemania, había protagonizado el año anterior uno de los episodios más controvertidos del final de la Guerra Fría. El 28 de mayo de 1987 logró evadir las defensas aéreas soviéticas y volar hasta el corazón de Moscú, en cuya Plaza Roja aterrizó su avioneta Cesna-172 ante la incredulidad de las autoridades. Fue inmediatamente detenido y se le juzgó el mes de septiembre siguiente. Pese a que el fiscal pidió ocho años de reclusión en un campo de trabajo, finalmente fue condenado a cuatro años de trabajos forzados. Tras cumplir once meses de condena logró recuperar su libertad, siendo trasladado en un vuelo regular de Lufthansa hasta Fráncfort y Hamburgo.
La URSS se retira de Afganistán
El 15 de mayo de 1988 las tropas soviéticas iniciaron su retirada de Afganistán. La URSS por razones geoestratégicas había invadido el país en diciembre de 1979 por lo que, en el contexto de la Guerra Fría, Estados Unidos inició una política de apoyo a la guerrilla islamista que combatía la presencia soviética. Finalmente, y tras años de conflicto interminable se produjo un acuerdo afgano-soviético para la salida de las tropas de la URSS. Así, en mayo de 1988 dio comienzo la retirada con la salida de las tropas de Jalabad, ciudad ubicada a 150 kilómetros al este de Kabul, que se produjo sin incidentes. Sin embargo la situación de Afganistán continuó siendo altamente inestable, y en 1992 las guerrillas asaltaron Kabul haciéndose con el Gobierno del país. Enfrentadas entre sí, la lucha entre guerrillas sumió al país en una guerra civil que terminaría en 1996 con la toma del poder por los talibanes.