Un día como el de hoy de 1914 el Reino Unido y Francia declaraban la guerra al Imperio Otomano, en el contexto de la Primera Guerra Mundial. Unos días antes, el 29 de octubre, el gobierno del sultán de Constantinopla se había posicionado por sorpresa del lado de Alemania y Austria-Hungría (las llamadas «Potencias Centrales»), al bombardear dos cruceros alemanes bajo bandera turca el puerto ruso de Odesa, en el Mar Negro. Cuatro días más tarde el Imperio Ruso declaraba la guerra a Turquía, uno de sus enemigos tradicionales. Gran Bretaña y Francia, aliados de Rusia, lo hicieron dos días más tarde. Alemania pretendía así desestabilizar los imperios coloniales británico y francés, mientras que Turquía deseaba recuperar los territorios perdidos con anterioridad antes las potencias occidentales. En cualquier caso, a partir de entonces la guerra adquiría una nueva dimensión, al jugarse en ella el futuro de todo Oriente Próximo.
Sadam Hussein es condenado a morir en la horca
El 5 de noviembre de 2006 el derrocado líder de Irak Sadam Husein fue condenado a morir en la horca por la masacre de 148 personas. El proceso judicial había durado alrededor de un año y en él Husein había pasado de negarse a aceptar cualquier responsabilidad a esgrimir una supuesta justificación legal en sus actos. La condena se hizo efectiva el 30 de diciembre de ese mismo año.
La masacre por la que se le juzgaba había ocurrido en 1982 cuando, durante una visita propagandística al pequeño pueblo de Duyail, Husein sufrió un fallido atentado contra su vida. Como represalia, decidió volver al lugar de los hechos y ordenó la ejecución de 148 personas, en muchos casos sin juicio previo y siguiendo a este hecho todo tipo de torturas, violaciones y saqueos. Aunque en su momento nadie se planteó que el dictador fuera a pagar por sus acciones, la cosa cambió en 2003 con la invasión estadounidense y su derrocamiento. El proceso judicial comenzó en 2005 y los acusados no eran otros que el propio Husein, su hermanastro y el entonces presidente del Tribunal Revolucionario.
La muerte de Husein generó reacciones opuestas. Mientras países como Francia o Reino Unido se oponían a la pena de muerte y optaban por un castigo penal, Estados Unidos y su entonces presidente, George Bush hijo, aplaudieron la muerte del dictador al que habían apoyado en los 80.
Se descubre la Conspiración de la pólvora
En la madrugada del 5 de noviembre de 1605, poco después de la medianoche, el católico Guy Fawkes fue arrestado en las bodegas de la Cámara de los Lores. Era uno de los conspiradores que pretendían asesinar al rey Jacobo I y a los lores británicos para poner fin a la discriminación que vivían los católicos y sacar al gobierno protestante del trono de las islas.
A la muerte sin descendencia de Isabel I fue su primo lejano Jacobo de Escocia quien tomó la corona. A pesar de ser protestante, su madre había sido una ferviente católica y se creyó que este nuevo monarca facilitaría la convivencia entre los seguidores de ambas religiones, pero nada más lejos de la realidad. Jacobo I no solo mantuvo las leyes anticatólicas, sino que ordenó la expulsión de las islas de los sacerdotes de esta fe e impuso multas a aquellos que no asistieran a las misas protestantes. En 1603, estas medidas reunieron a Robert Catesby, Thomas Winter, Thomas Percy, John Wright y Guy Fawkes entre otros para acabar con la vida del rey y, en el caos provocado, conseguir ver cumplidas sus demandas.
La conspiración se preparó para coincidir con la apertura del Parlamento y todo iba según lo planeado hasta que la conspiración llegó a oídos del rey. Catesby y los suyos decidieron seguir adelante y mandaron a Fawkes a revisar la pólvora que habían ocultado en una bóveda (1.400 kilos de explosivos), donde fue arrestado y sometido a tortura para que delatara a todos sus compañeros. Para enero de 1606 todos los conspiradores y participantes habían sido arrestados, fusilados o descuartizados y ejecutados. El fallido intento de asesinato provocó que las leyes anticatólicas se endurecieran y alargó durante siglos la situación de tolerancia entre ambas religiones.