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Fallece el Papa Juan Pablo I

 La muerte del Papa Juan Pablo I en la noche del 28 de septiembre de 1978 ha hecho correr ríos de tinta. Albino Luciani apenas acababa de tomar las riendas de la Iglesia católica cuando apareció muerto en su cama. El cadáver fue hallado por Vincenza Taffarel, la religiosa que desde hacía una docena de años se encargaba de su cuidado. Según la versión oficial, el Papa falleció por un infarto agudo de miocardio, pero no tardaron en aparecer las voces que atribuyeron su muerte a un asesinato. Juan Pablo I deseaba realizar profundas reformas en la Curia y las finanzas vaticanas, especialmente por los turbios asuntos en que por entonces estaba involucrado el Banco Vaticano (IOR). La no realización de la autopsia, las incoherencias de la versión oficial y la certeza de que el Papa se encontraba en el centro de un conflicto de poderosos intereses continúan alimentando en nuestros días el debate en torno a su misteriosa e inesperada muerte.

ETA asesina al periodista José María Portell en Portugalete

 El atentado se produjo a las puertas del domicilio de José María Portell en Portugalete, Vizcaya. Dos individuos le dispararon varios tiros de pistola cuando se disponía a arrancar su coche para dirigirse al trabajo. Los autores del asesinato huyeron en un vehículo en marcha que les estaba esperando y nunca se localizó a los culpables. El periodista fue trasladado al hospital pero llegó ya fallecido.

José María Portell era redactor jefe de La Gaceta del Norte y director de la Hoja del Lunes de Bilbao. También trabajó de corresponsal para Associated Press y La Vanguardia.

ETA militar reivindicó el atentado ese mismo día y la gran mayoría de las fuerzas políticas condenaron el crimen, además del colectivo periodístico. En el comunicado, la organización terrorista justificó el asesinato afirmando que el periodista dedicaba su carrera a desprestigiar, calumniar y atacar a ETA. 

José María Portal era un periodista muy conocido en el País Vasco, experto en terrorismo. En el momento de su muerte se había convertido en mediador en los intentos de negociación del gobierno de Adolfo Suárez con la banda. Poco después del atentado ETA anunció el cese de las conversaciones con el gobierno.

Trágico descubrimiento en Roma

 Poco antes de las 14:00 horas del 9 de mayo de 1978 se puso fin a una de las más angustiosas búsquedas de la historia policial europea. El cadáver del ex primer ministro italiano Aldo Moro fue hallado en la parte trasera de un coche en pleno centro de Roma, a escasos metros de la sede central de su partido, la Democracia Cristiana. Cincuenta y seis días antes había sido secuestrado por el grupo terrorista de extrema izquierda Brigadas Rojas y durante los mismos fueron enviando a la prensa comunicados y cartas del propio Moro rogando por su vida. Las fuerzas de seguridad desplegaron un impresionante dispositivo en torno a la capital, con más de 13.000 hombres que efectuaron más de 40.000 registros domiciliarios y 72.000 controles de carretera. Pero todo fue en vano. El secuestro acabó en tragedia y generó una gran conmoción en el país.

Se aprueba la Constitución del 78

 


El 6 de diciembre de 1978, y tras un referéndum histórico en el que los españoles votaron a favor de su nueva constitución, el rey Juan Carlos I ratificó la carta magna y se dio comienzo así a una nueva etapa en la historia del país, su paso definitivo desde una dictadura militar de casi cuatro décadas hacia una democracia moderna. Adolfo Suárez fue el encargado de dirigir al país hacia un estado de derecho en el que la pluralidad política (incluso en lo referente al Partido Comunista Español) fuese la piedra angular.

En las elecciones de 1977 los españoles votaron para formar Cortes Constituyentes y se eligió a siete representantes de varios partidos según los escaños obtenidos para que redactaran el documento: 3 de Unión de Centro Democrático (Gabriel Cisneros Laborda, Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón y José Pedro Péres-Llorca), 1 del Partido Socialista Obrero Español (Gregorio Peces-Barba Martínez), 1 del Partido Comunista (Jordi Solé Turra), 1 de Alianza Popular (Manuel Fraga Iribarne) y 1 de la Minoría Catalana (Miquel Roca i Junyent). Para la revisión del texto se eligió al prestigioso escritor Camilo José Cela, Premio Nobel de Literatura.

El documento estaba compuesto por 169 artículos, 9 disposiciones transitorias, 4 disposiciones adicionales, una derogatoria y una final. El “Sí” ganó con una aplastante mayoría del 88,54% (15.706.078 votos a favor). Después de la Constitución de 1876, que estuvo vigente hasta 1923, es la más longeva de la historia de España y ha sido modificada solo en dos ocasiones: en 1992 para adecuarla al Tratado de Maastricht y en 2011 para fijar un techo de déficit del Estado durante la crisis económica.


España aprueba la primera Ley de Partidos de la democracia

 El 4 de diciembre de 1978 se aprobó en España la Ley de Partidos Políticos, la primera de la nueva democracia y que servía para asentar el proceso de transición que dejara atrás definitivamente la dictadura franquista. Fue publicado en el BOE el 8 de diciembre y estuvo vigente hasta el 27 de junio de 2002, cuando fue sustituida por una nueva ley.

Desde la muerte del dictador Francisco Franco el 20 de noviembre de 1975, España había vivido una serie de cambios muy rápidos que buscaban instaurar un sistema democrático íntegro. Las mismas leyes que habían sustentado al régimen durante 40 años sirvieron para ponerle fin cuando en 1976 las cortes franquistas aprobaron la Ley para la Reforma Política, germen del sistema de la Transición Española. La aparición de nuevos partidos dentro de la legalidad se hizo de forma progresiva, empezando con el Estatuto de Asociaciones Políticas de 1974 y siguiendo con la ley de junio de 1976 que trataba el derecho de asociación política.

El último paso fue la Ley de Partidos, que daba a los españoles la posibilidad de “crear libremente partidos políticos en el ejercicio de su derecho fundamental de asociación” y regulaba la creación y el funcionamiento de los nuevos partidos. Las ansias por la libertad y la pluralidad política de los españoles se vieron reflejadas durante esos años ya que, entre 1976 y 1978 surgieron alrededor de 150 nuevos partidos. En las elecciones de 1979 entraron al Congreso 13 partidos distintos.


Juan Pablo II es elegido papa

 El 16 de octubre de 1978 el cardenal polaco Karol Wojtyła fue elegido papa por los cardenales de Ciudad del Vaticano, tomando el nombre de Juan Pablo II.

Antes de entrar en el seminario, el joven Karol fue un entusiasta del teatro: actuó y dirigió numerosas obras, escribió algunas, siempre con mensaje cristiano, y llegó a formar su compañía teatral. Trabajó como obrero y repartidor hasta el fallecimiento de su padre en 1941, y fue en ese momento cuando decidió comenzar sus estudios en un seminario clandestino, pues Polonia seguía por aquel momento invadida por Alemania.

Desde su ordenación como sacerdote, también en la clandestinidad, el futuro Juan Pablo II fue ascendiendo sin tregua hasta llegar a ocupar el cargo de mayor rango en la Iglesia Católica a la muerte de su sucesor el papa Juan Pablo I.


Anwar el-Sadatt y Menajem Beguin firman los Acuerdos de Camp David

 


El 17 de septiembre de 1978 el presidente egipcio Anwar el-Sadatt y el primer ministro israelí Menajem Beguin se reunieron con su homólogo estadounidense, Jimmy Carter, y firmaron los históricos Acuerdos de Camp David.

Los acuerdos, firmados en la casa de campo presidencial bajo la atenta mirada de Carter, supusieron un antes y un después en la política de Oriente Medio y en su momento fueron considerados un grandísimo paso hacia la pacificación de la región. La tensión entre ambos países venía de tiempo atrás, concretamente desde la subida al poder de Gamal Abdel Nasser en Egipto y su idea de convertirse en el líder del movimiento panarabista. La Guerra de Suez (1956) y la Guerra de los Seis Días (1967) fueron la consecuencia de este choque de pretensiones entre Egipto e Israel y ambas acabaron con una clara victoria para el país de la estrella de David, que se anexionó la península del Sinaí entre otros territorios. Sin embargo, Nasser murió en 1970 y su sucesor, Anwar el-Sadatt, tenía claro que Egipto debía conseguir la paz con su belicoso vecino.

¿Cómo se logró que ambos países se sentaran a la mesa de negociación? Primero, Egipto lanzó una ofensiva relámpago en la conocida como Guerra de Yom Kippur en la que un ejército renovado y mucho mejor organizado que en ocasiones anteriores logró pillar por sorpresa a los israelíes y penetrar una distancia considerable en el Sinaí. Aunque poco después los israelíes se impusieron, el ataque fue una advertencia de lo que Egipto era capaz de hacer si se lo proponía y una invitación para buscar puntos en común y que Israel pudiera vivir sin esa diana sobre su cabeza. En segundo lugar, cabe destacar el papel de mediador y grupo de presión ejercido por Estados Unidos, que tenía mucho interés en que Oriente Medio se pacificara y en sumar a Egipto como a un posible aliado.

Anwar el-Sadatt visitó Israel en 1977 como gesto de buena fe y para septiembre del año siguiente, él y Menajem Beguin estaban sonriendo juntos ante las cámaras de la prensa. Los Acuerdos de Camp David tenían dos partes claramente diferenciadas: por un lado, se preparaba el terreno para la firma de un acuerdo de paz entre Egipto e Israel (efectivo en marzo de 1979) y, por otro, su intención por intentar alcanzar una paz generalizada y duradera en Oriente Medio (pero solo eran eso, intenciones).Mientras que Estados Unidos logró una victoria diplomática importante e Israel se quitó a uno de sus enemigos que más problemas le había causado, las cosas no fueron tan bien para Egipto. Si bien logró la paz que quería, Anwar el-Sadatt fue repudiado por los demás países árabes y considerado un traidor por parte de la sociedad egipcia. En septiembre de 1981 fue asesinado por un grupo de soldados disidentes.


se completa el primer vuelo transatlántico en globo

 Ben L. Abruzzo, Maxie Anderson y Larry Newman completaron el primer vuelo en globo transatlántico, en Double Eagle II.