La Libertad iluminando al mundo, mejor conocida como Estatua de la Libertad, fue inaugurada el 28 de octubre de 1886 en la isla Bedloe de Nueva York, actualmente conocida como Isla de la Libertad. Fue el resultado de una iniciativa para celebrar la amistad franco-estadounidense un siglo después de la Independencia de EE.UU. Su autor fue el escultor francés Frédéric Bartholdy, que la realizó en Francia antes de trasladarla por partes a su país de destino. La ceremonia de inauguración fue presidida por el presidente Cleveland. Debido a la apertura en 1892 de la aduana de inmigrantes en la vecina Isla Ellis, la estatua se convirtió en el símbolo de todos aquellos que emigraron a EE.UU. en busca de una vida mejor.
La esclavitud, abolida en Cuba
Tal día como hoy de 1886 se dio el paso definitivo para abolir la esclavitud en la colonia española de Cuba. La cuestión se llevaba discutiendo durante años, muy vinculada al debate sobre el estatus que debía tener la isla dentro del sistema político español. Desde hacía décadas el movimiento abolicionista, apoyado por intelectuales y políticos como Emilio Castelar, venía reivindicando la medida, que por fin fue adoptada.
En los Estados Unidos, John Stith Pemberton inventa la Coca Cola
Tal día como hoy de 1886 el farmacéutico estadounidense John Stith Pemberton ultimó la receta del que se ha convertido en el refresco más popular del mundo, la Coca-Cola. Pemberton, que vivía en Atlanta (Georgia), culminó ese día la composición del jarabe que servía de base a la bebida. Acudió a la Jacobs´ Pharmacy de la ciudad para someter su invención al examen de los responsables e intentar ponerla a la venta. El resultado no pudo ser mejor, la bebida comenzó a venderse por cinco centavos el vaso en dispensadores de soda (originalmente la bebida se lograba mezclando en estos aparatos el agua carbonatada con el jarabe). El nombre de la marca comercial fue una idea de un amigo de Pemberton, el contable Frank M. Robinson, que además realizó el logotipo de la marca usando su inimitable caligrafía. Pemberton murió en 1888, habiendo vendido para entonces su participación en el negocio.
Nace el automóvil
Tal día como hoy del año 1886 la historia de los vehículos conoció uno de sus más importantes hitos. El ingeniero alemán Carl Benz presentó en la Oficina Imperial de Patentes de Berlín la patente de un vehículo de tres ruedas con motor a gasolina. Se trataba del primer vehículo con motor de combustión interna y encendido eléctrico, es decir, del primer automóvil. El vehículo, de grandes ruedas parecidas a las de una bicicleta y asientos de madera, podía transportar entre una y cuatro personas. La importancia de la patente para el desarrollo de la actual sociedad móvil ha sido reseñada por la UNESCO mediante la inclusión del documento de la patente de Benz (nº DRP 37435) en el Registro del Patrimonio Documental Internacional conocido también como Registro Memoria del Mundo.
Se patenta el primer lavavajillas funcional
El 28 de diciembre de 1886 Josephine Cochrane recibe en Estados Unidos, la patente del primer lavavajillas funcional.
La inventora y empresaria estadounidense Josephine Garis Cochran recibió la patente # 355.139 el 28 de diciembre de 1886 por su inventó del primer lavavajillas funcional en Shelbyville, Illinois.
Cochran era una mujer rica y muy ocupada y deseaba contar con una máquina que lavara los platos más rápido que sus propios sirvientes, y sin romperlos. Cuando no pudo encontrar ninguna, la construyó ella misma.Y es que, se sentía bastante frustrada al ver que su porcelana fina se estuviera desportillando, principalmente por lo rudos que eran los sirvientes al limpiarla en el fregadero. Al principio, Cochrane intentó lavar los platos ella misma, pero vio que se trataba de una tarea pesada y pensó que debía haber una mejor manera. Claro está, si no la encuentro, la inventaré yo misma, pensaría la empresaria.
Su padre era ingeniero civil y su bisabuelo, John Fitch, fue un inventor conocido por sus creaciones relacionadas con los barcos de vapor así que, en cierta manera, la creatividad corría por sus venas. Curiosamente, Cochrane no tuvo educación formal en ciencias.
Elaboró un diseño que empleaba chorros de agua y un escurridor que mantendría la vajilla sucia en su sitio sin moverse. En esta época su marido murió y le asaltaron las deudas. Esta situación sirvió para desear fervientemente dar con un modelo exitoso de su máquina. Aunque otros habían intentado crear dispositivos similares en el pasado (como un modelo con manivela, que fue patentado en 1850), ninguno se había vuelto comercialmente viable. Cochrane estaba decidida a que su máquina pudiera satisfacer una necesidad real para los consumidores, la necesidad por la que ella misma se inclinó al diseño de este dispositivo para la cocina.
Una vez medidos los platos y construido compartimientos de alambre para colocar platos, tazas y demás enseres, los colocó dentro de una rueda plana dentro de una caldera de cobre. La rueda giraba, impulsada por un motor, y el agua jabonosa caía sobre los platos para limpiarlos. Ya estaba lista.
El 28 de diciembre de 1886 patentó su invento y comenzó a fabricarlos únicamente para sus amigos. Había nacido el "Lavavajillas Cochrane". Los restaurantes y hoteles no tardaron en interesarse por su invento. En 1893, Cochrane presentó su máquina en la Feria Mundial de Chicago, donde ganó un premio por su diseño y durabilidad.