Aspecto que podría tener la superficie del planeta hallado. Al fondo, la estrella Próxima Centauri. M. KORNMESSERAB. ESO
Otro de los descubrimientos más importantes del 2016 fue el hallazgo de Próxima b, un exoplaneta cuyas características serían similares a las del planeta tierra.
Con una masa un poco mayor que la Tierra (1,3 veces más), Próxima b habita en la estrella Próxima Centauri, una enana roja con una temperatura más templada al sol (unos 3.000 grados Kelvin) y una milésima de su luminosidad. Fue observada entre enero y marzo de 2016 por el equipo de investigación en el observatorio chileno de La Silla.
Para descubrir el planeta y confirmar su existencia, los científicos combinaron dos técnicas de detección: la fotometría y el método de la velocidad radial. A pesar de que el planeta presenta diferencias con la Tierra, los expertos precisan llevar a cabo estudios que definan su tamaño, la atmósfera (si la tiene), su huella o composición, por lo que también precisan estudiar su estrella. Según afirman, todos los telescopios como el Hubble o el James Webb -que será lanzado en unos años- van a apuntar hacia Próxima Centauri.
El trabajo publicado en la revista 'Science' el pasado 24 de agosto estuvo liderado por Guillem Anglada, investigador español y profesor de astrofísica en la Universidad Queen Mary de Londres, a quien el hallazgo ha convertido, según la revista 'Nature', en uno de los 10 investigadores más importantes del año.
