En la ciudad alemana de Aquisgrán, fue coronado Sacro Emperador Romano Carlos de Habsburgo, nieto del anterior emperador, Maximiliano I. Ya anteriormente había asumido la titularidad de los territorios de la casa de Borgoña (en 1515) y de España (tras la muerte de Fernando el Católico en 1516). Al enterarse de la muerte de su abuelo a comienzos de 1519 presionó a los posibles aliados del resto de pretendientes a la corona imperial y adquirió fabulosas deudas para apoyar su candidatura. La presión para recaudar fondos en Castilla con el mismo fin fue la gota que colmó el vaso y prendió la llama de la rebelión urbana de las Comunidades, que prendió en su ausencia.
Nace el iPod
El 23 de octubre de 2001 se presentaba el primer reproductor multimedia portátil comercializado por la compañía norteamericana Apple Inc. Gracias a su campaña de publicidad, en la que destacaban los auriculares blancos sobre fondos de colores, ha sido uno de los mayores éxitos de ventas en este siglo. El dispositivo almacena el material multimedia, como la música o las fotos, en un disco duro interno, mientras que los modelos posteriores hacen uso de una memoria flash que permite su menor tamaño. Posteriormente se lanzaron el iPod Touch, el iPod Nano, el iPod Shuffle y el iPhone, que incluye un iPod integrado.
Comienza la Revolución Húngara
En 1956 fraguó en Hungría un levantamiento contra el régimen comunista implantado tras la Segunda Guerra Mundial. El 23 de octubre miles de estudiantes tomaron las calles de Budapest reivindicando cambios fundamentales y la apertura del régimen. El 4 de noviembre, miles de tanques soviéticos aplastaron lo que se había convertido en una revuelta nacional. Los húngaros lucharon con poco más que sus manos desnudas y fueron derrotados. Murieron miles y otros tantos fueron heridos o encarcelados. Se calcula que unos 200.000 huyeron del país. El primer ministro reformista, Imre Nagy fue depuesto y los soviéticos instalaron un nuevo gobierno dirigido por János Kádár. Los meses siguientes fueron de dura represión.
Encuentro en Hendaya entre Franco y Hitler
El 23 de octubre de 1940 tuvo lugar un encuentro histórico: el de Hitler y Franco en el tren privado del führer. La reunión, no obstante, no fue demasiado fructífera.
El objetivo de la misma era acordar los términos por los que España entraría en la Segunda Guerra Mundial. Franco vio en este encuentro, no obstante, una oportunidad de oro: la de expandir su territorio por África a costa de las colonias francesas. Por su parte, Hitler quería el control de Canarias y Gibraltar. El líder del partido nazi había redactado un borrador de acuerdo que establecía que España debía entrar en la guerra específicamente en el momento en que Alemania se lo indicara. Pero Franco modificó los términos, pero el führer no llegó a firmar esta segunda versión. La postura de Hitler resultó ser más inflexible de lo que el generalísimo esperaba.
El ego de ambos impidió que sus intereses, potencialmente cooperativos, no llegaran a ningún acuerdo prolífico.