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Nace en Schönhausen (Alemania) Otto von Bismarck en el seno de una familia noble. Su nombre completo era Otto Eduard Leopold von Bismarck-Schönhausen, príncipe de Bismarck y duque de Lauenburgo. El año de su nacimiento coincide con el de la definitiva derrota que cosecha Napoleón en la batalla de Waterloo.
Otto von Bismarck fue el artífice de la unidad alemana, que consiguió tras provocar varias guerras contra los países de su alrededor. Tras pasar por una época de estudiante algo agitada y nada disciplinada, Bismarck comenzó en política cuando en 1847 entró a formar parte del parlamento prusiano, convirtiéndose en un corto plazo de tiempo en el líder del ala conservadora.
Un año después, en 1848, comenzaba una tercera oleada del ciclo revolucionario que había comenzado en 1820 y que había continuado con una segunda oleada en 1830. Esta revolución de 1848 era una revolución liberal, nacionalista y obrera a la que von Bismarck hizo frente de manera muy dura. Fue entonces cuando comenzó a darle forma a lo que sería su principal objetivo político, la creación del segundo Reich tras la unificación alemana.
En 1862, el Rey Guillermo I le nombra primer ministro de Prusia, tras lo que comenzó una gran reforma militar para alcanzar la unificación, que comenzó en 1864 arrebatando a Dinamarca los ducados germano hablantes de Lauenburgo, Schleswig y Holstein. Después le siguieron las guerras con Austria y Francia que le permitieron anexionar diversos estados, proclamando así en 1871 el Segundo Imperio alemán.
Bismarck fue una persona clave en las relaciones internacionales de la segunda mitad del siglo XIX. Fue quien formó la triple alianza con Italia y Austria-Hungría en 1882.
Se mantuvo 19 años en el poder y se ganó el apodo de “Canciller de Hierro” durante sus últimos años, debido al autoritarismo en que apoyó su política y por la determinación con la que perseguía sus objetivos.
Cuando Guillermo II heredó el trono de Alemania en 1888, comenzaron sus diferencias ideológicas y ejecutivas y en 1890 Bismarck dimitió. Murió 8 años después en Friederichsruh, en donde se encuentra su mausoleo.
Se cuenta como anécdota y curiosidad política el encuentro que tuvo con una niña en una visita a un pueblo. Esta se acercó a él haciéndole la siguiente pregunta: “En el colegio queremos comprar un nuevo Atlas y quisiera saber si ya están trazadas las nuevas fronteras de Alemania o esperamos”. Esto le puso en cierto apuro y desde entonces se cuenta como “la niña que puso en apuros al Canciller de Hierro”.
A comienzos de mayo de 1814 Napoleón I, emperador de los franceses, llegó a la isla de Elba, frente a la costa italiana. Los aliados que le habían vencido y habían patrocinado el regreso de los Borbones al trono de Francia, habían decidido su exilio allí para el resto de sus días. Pero el hombre que había sacado a Francia del caos revolucionario y la había devuelto al puesto de primera potencia europea no se conformó con esta situación. El 26 de febrero de 1815, seguido de un pequeño grupo de fieles, se embarcó en el bergantín Inconstant y junto a una flota de seis navíos emprendió el camino para recuperar su imperio. Cuatro días más tarde desembarcó en la costa francesa y puso rumbo a París para comenzar el que sería su segundo y efímero reinado, conocido como “los cien días”
Ada Lovelace, hija del poeta inglés Lord Byron y Annabella Milbanke, nació el 10 de diciembre de 1815 en Londres. Sus padres se separaron al poco tiempo de nacer y ella permaneció con su madre y adquirió el apellido de su padrastro William King, el conde de Lovelace. Esta impresionante mujer de la época victoriana es considerada la primera programadora de la historia de la informática.
Su madre le inculcó la afición por las matemáticas y la geometría y su buena situación económica le permitió estudiar en la Universidad de Londres y frecuentar ambientes en los que las ciencias y el arte eran el tema central. Llegó a conocer con personajes tan ilustres como Charles Dickens o Michael Faraday. Cuando se encontró con el matemático Charles Babbage, este le mostró una máquina analítica que había ideado y que debía funcionar con los mismos principios que emplearían los futuros ordenadores. Aunque este dispositivo nunca llegó a construirse, Babbage quedó impresionado con el talento de Ada, que había comprendido al instante e incluso describió los pasos para calcular los valores de los números de Bernoulli.
Ambos trabajaron en el proyecto salvo cuando la boda de Ada o el nacimiento de sus tres hijos se lo impidió. Ada desarrollaría una notación para describir algoritmos utilizando la máquina diseñada por Babbage, creando así el primer lenguaje de programación. Debido a la discriminación que la mujer sufría en la época, tuvo que firmar sus trabajos solo con las iniciales A. A. L. y no llegó a recibir el reconocimiento y mérito que merecía. Murió en 1852 a causa de un cáncer tratado con opiáceos e hipnosis.
En 1979, como homenaje, el Departamento de Defensa de los Estados Unidos desarrolló un lenguaje de programación que bautizó como ADA.
El 18 de junio de 1815 tuvo lugar en las proximidades de Waterloo (actual Bélgica) una de las batallas más colosales y relevantes de la historia moderna. Las tropas napoleónicas fueron derrotadas por la Séptima Coalición y los sueños de conquista del emperador Bonaparte desaparecieron para siempre.
El febrero de 1815 Napoleón escapó de su exilio en la isla de Elba y, apoyado por las masas populares y el ejército, marchó hasta París y recuperó el gobierno de Francia, siendo proclamado emperador por segunda vez. Al conocer la noticia, el Congreso de Viena volvió a reunirse y decidió formar la Séptima Coalición, una alianza entre las principales potencias europeas cuyo único objetivo era derrotar y capturar a Napoleón. Gran Bretaña, Austria, Rusia, Prusia y los Países Bajos movilizaron sus ejércitos y los concentraron en lo que hoy es Bélgica para llevar a cabo un ataque a gran escala contra el corso, que decidió tomar la delantera y en lugar de organizar su defensa en Francia quiso atacar primero creyendo que una victoria rápida desmotivaría a la coalición y le haría ganar nuevos apoyos.
El grueso de las fuerzas de la Séptima Coalición estaba comandado por Arthur Wellesley, duque de Wellington, quien mantenía cierto clima de tensión con el líder de las tropas prusianas Gebhard Leberecht von Blücher. De hecho, ambos ejércitos utilizaban rutas de abastecimiento distintas y esto hizo que se dividieran temporalmente. Dentro de la batalla de Waterloo se suelen incluir los combates de Quatre Bras, Ligny y Wavre pero el choque más duro se produjo a lo largo del día 18 en las aldeas de Braine-l'Alleud y Plancenoit, al sur de Waterloo.
La batalla fue una auténtica carnicería. Napoleón retrasó el inicio del ataque porque había llovido durante la noche y quería esperar a que el terreno se secara para maximizar el efecto de sus temidos cañones. Desde ese momento el enfrentamiento fue una constante sucesión de cargas de infantería y caballería, disparos y bolas de cañón cayendo por todas partes. La tardanza de los franceses permitió a los prusianos llegar a tiempo de unirse a la batalla y reforzar una lucha que, aunque ajustada, se estaba decantando por las fuerzas de la coalición. Waterloo fue el primer escenario en el que la gloriosa Guardia Imperial francesa fue derrotada. Para las últimas horas de sol del día, las tropas napoleónicas se retiraban en medio del caos.
La batalla pasó factura a ambos bandos y las pérdidas humanas fueron muy altas. Con todo, la principal consecuencia de la derrota en Waterloo fue la caída definitiva de Napoleón. El pequeño gran hombre había conseguido huir y llegar a París, donde le obligaron a abdicar y se dispuso un barco con el que podría huir a los Estados Unidos. Sin embargo, en el último momento, Napoleón cambió de idea y se entregó a los ingleses. Su sueño de dominación había acabado y él pasaría el resto de sus días en la isla de Santa Elena, donde moriría el 5 de mayo de 1821.
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El Congreso de Viena, celebrado entre 1814 y 1815, reorganizó Europa tras las guerras napoleónicas. Comenzó tras la primera abdicación de Napoleón y se completó con el Acta Final, firmada el 9 de junio de 1815 por los representantes de Austria, Francia, Gran Bretaña, Portugal, Prusia, Rusia y Suecia.
La erupción del Monte Tambora, un volcán situado en la isla de Sumbawa, en Indonesia, acabó con la vida de unas 10 000 personas. Fue la mayor erupción volcánica de la historia registrada.
Ahora tiene 2 851 metros de altura, habiendo perdido gran parte de su cima en la citada erupción. El volcán sigue activo. En 1880 y 1967 se produjeron erupciones más pequeñas, y en 2011, 2012 y 2013 se produjeron episodios de mayor actividad sísmica.