Francisco Franco es nombrado Generalísimo por la Junta de Defensa Nacional

 El 29 de septiembre de 1936, unos meses después del comienzo de la Guerra Civil española, Francisco Franco fue elegido “Jefe del Gobierno del Estado Español” y “Generalísimo”, reuniendo en su persona el mando supremo de la política y el ejército en la zona sublevada. La Junta de Defensa Nacional, que había sido constituida como órgano de mando en julio de 1936, desaparecía para dar paso a un mando único y personalista del que derivaría el sistema dictatorial instaurado tras el conflicto. Franco, que era un militar reconocido entre los sublevados, vio despejarse su camino hacia el poder tras la muerte de Sanjurjo en un accidente de aviación el 20 de julio de 1936. Mola, el único que quedaba capaz de eclipsar a Franco, murió en junio de 1937 en otro accidente de aviación. La proclamación oficial de Franco como Generalísimo se produciría el 1 de octubre en Burgos.

El empeño de Franco en reunir todo el poder del nuevo estado en su figura continuó en 1937, cuando el Decreto de Unificación le hizo jefe nacional del partido único, Falange Española Tradicionalista y de las JONS, que agrupaba a los sectores más conservadores del país (falangistas y carlistas principalmente) y que serviría como base política para el Movimiento Nacional una vez terminara la guerra.