El filántropo Jean Henri Dunant, junto a cuatro ciudadanos suizos pertenecientes a la Sociedad Ginebrina de Utilidad Pública, funda la Cruz Roja, una Organización No Gubernamental con el objetivo de “prestar auxilio, sin discriminación, a todos los heridos en los campos de batalla; se esfuerza, bajo su aspecto internacional y nacional, en prevenir y aliviar el sufrimiento de los hombres en todas las circunstancias”. Además, la organización especifica la no distinción por nacionalidad, raza, religión, condición social ni credo político; y también, la independencia de los Gobiernos e instituciones.
La idea de Dunant se gestó años atrás, cuando en 1859 presenció el enfrentamiento de los ejércitos francés y el piamontés, muy cerca de Solferino. La batalla dejó unos 40.000 muertos, muchos de ellos, heridos que morían al estar desatendidos. Impresionado por este hecho, plasmó sus ideas Recuerdo de Solferino, un año antes de fundar la ONG.