Muhammad Ali se niega a ser reclutado para luchar en Vietnam

 El 28 de abril de 1967, tras meses consiguiendo postergar que el reclutamiento se hiciera efectivo, el boxeador profesional y campeón de los pesos pesados Muhammad Alí fue llamado a filas para que se uniera a las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos y partiera hacia Vietnam. La sorpresa de sus superiores llegó cuando el joven luchador se negó alegando ser un objetor de conciencia y defendiendo que su religión, el islam, se lo impedía.

Nacido como Cassius Clay en 1942, se había unido al islam y había cambiado su nombre en 1960 tras derrotar a Sonny Liston en un combate por el título mundial. A pesar de que hacía años de este hecho, una parte de la sociedad estadounidense no aceptó el cambio y se dedicó a ponerle cuantas piedras pudo en el camino. La negativa a enrolarse para luchar en Vietnam y declaraciones como “Yo no tengo nada en contra de esos del Vietcong” solo sirvieron para empeorar más la situación: Muhammad Alí fue acusado de deserción y condenado a cinco años de cárcel aunque lo evitaría pagando una fianza astronómica que lo dejaría en la ruina. La World Boxing Association le arrebató su título de campeón y el estado de Nueva York le quitó la licencia de boxeador profesional.

Alí pasó años siendo un apestado en el mundillo del boxeo pero se convirtió en un personaje muy mediático y un defensor de los derechos civiles y contra la Guerra de Vietnam. Entre 1970 y 1971, con una sociedad cada vez más contraria a continuar con el conflicto, se reconoció la inocencia de Muhammad Alí a no alistarse por ser objetor de conciencia, se retiraron los cargos y se le devolvió su licencia de boxeador.