Muere Averroes, filósofo árabe

 El 10 de diciembre de 1198 murió en Marrakech, a los 72 años, el filósofo árabe Averroes. De nombre árabe Abu Walid Muhammad Ibn Rusd, Averroes fue una de las grandes mentes de la temprana Baja Edad Media y sus textos fueron estudiados tanto por su brillantez como por lo rompedores que resultaban en aquel momento.

Descendiente de muladíes (hispanorromanos convertidos al islam), tanto su abuelo como su padre ejercían como cadí (juez) y eran figuras distinguidas. Su padre quiso proporcionarle una educación esmerada en el hervidero intelectual en que se había convertido Córdoba por aquella época y así fue como Averroes conoció la obra de pensadores como Hipócrates o Aristóteles. Pasó años recorriendo Andalucía y Marruecos y se ganó el favor del califa Abu Yaqub Yusuf, quien lo nombró cadí primero de Sevilla y más tarde de Córdoba. Sin embargo, la subida al trono de Yaqub al-Mansur trajo su caída en desgracia y Averroes fue desterrado a Lucena tres años antes de su muerte. Conseguiría recuperar el favor del califa y regresar a Marrakech.

La figura de Averroes como intelectual destaca por numerosos motivos incluso entre las grandes mentes de la Edad Media. Gran jurista, fue autor de una de las obras sobre Medicina más estudiadas de su tiempo y se convirtió en uno de los mayores expertos de la filosofía aristotélica, que intentó conciliar con la teología musulmana.