El 29 de mayo de 1486 el gentilhombre castellano Hernán Pérez del Pulgar, conocido como ‘el de las Hazañas’ consiguió tomar la fortaleza de Salar (Granada) y rendir la plaza otorgando una gran victoria a los Reyes Católicos.
Nacido en Ciudad Real en 1451, parece que Hernán siempre tuvo claro que la suya sería la vida de la espada y que destacó en el manejo de las armas ya en la adolescencia. Su primera experiencia en el campo de batalla fue como escudero durante la guerra contra Portugal (1474-1479), país que apoyaba a Juana la Beltraneja como sucesora al trono de Castilla en vez de a Isabel la Católica. Fue nombrado gentilhombre en 1481 y ese mismo año viajó al sur de la península para combatir contra el reino de Granada. Hernán Pérez del Pulgar destacó no solo por su habilidad sino también por su arrojo y su capacidad de cumplir misiones con pocos hombres y en las que parecía tenerlo todo en su contra. La toma de Salar la llevó a cabo únicamente con 80 hombres y como recompensa le concedieron la alcaldía de la fortaleza.
Pero puede que su hazaña más conocida fuese la que llevó a cabo en 1490 cuando, acompañado por 15 de sus soldados, consiguió infiltrarse en la ciudad de Granada, llegar hasta la mezquita mayor y clavar en su puerta un cartel en el que se leía la frase ‘Ave, María’. Curiosamente, Hernán Pérez del Pulgar no estuvo presente durante la toma definitiva de la ciudad nazarí en 1492.