La puerta a civilizaciones antiguas

 Los arqueólogos también han hecho descubrimientos extraordinarios en la década de 2010. En 2013, un grupo de investigadores británicos halló los restos del rey Ricardo III bajo un aparcamiento. En 2014, se anunció que el complejo arqueológico del Castillo de Huarmey, en Perú, todavía albergaba una tumba real intacta. En 2016, se reveló el primer cementerio filisteo, lo que ofrece una ventana sin precedentes a las vidas del pueblo más enigmático y conocido de la Biblia hebrea. El año siguiente, se anunció que la Iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén se remonta a hace más de 1700 años, al primer emperador cristiano de Roma, lo que parece confirmar que se construyó en el sitio identificado por Roma como el lugar de la sepultura de Jesucristo. En 2018, los equipos que trabajaban en Perú anunciaron el mayor sacrificio infantil masivo descubierto hasta la fecha, mientras que otros grupos de científicos que estudiaban Guatemala detectaron más de 60 000 edificios mayas antiguos con láseres aéreos.

También se produjeron grandes descubrimientos arqueológicos bajo el agua. En 2014, un equipo canadiense halló el pecio del H.M.S. Erebus, un desafortunado buque de investigación del Ártico que se hundió en 1846. Dos años después, otra expedición localizó su buque gemelo, el H.M.S. Terror. En 2017, una iniciativa dirigida por el cofundador de Microsoft Paul Allen descubrió el pecio del U.S.S. Indianápolis, que se hundió en 1945 y fue uno de los desastres con más víctimas en la historia naval de Estados Unidos. El Proyecto de Arqueología Marítima del mar Negro ha hallado más de 60 pecios históricos en el fondo del mar Negro, entre ellos un buque de 2400 años descubierto en 2018. Y en 2019, las autoridades de Alabama anunciaron el descubrimiento del Clotilda, el último barco que transportó esclavos africanos a Estados Unidos.