El comienzo de una nueva era en el vuelo espacial

 La década de 2010 ha sido un periodo de transición fundamental para el vuelo espacial, conforme el acceso a la órbita baja terrestre y más allá se convertía en una empresa global y comercial. En 2011, China puso en órbita su primer laboratorio espacial, Tiangong-1. En 2014, la misión india Mars Orbiter llegó al planeta rojo y la India se convirtió en el primer país que ha logrado llegar a Marte en su primer intento. En 2019, la ONG israelí SpaceIL intentó el primer alunizaje con financiación privada y la misión china Chang’e-4 llevó a cabo el primer alunizaje suave en la cara oculta de la Luna. También aumentó la diversidad del cuerpo de astronautas: Tim Peake se convirtió en el primer astronauta británico profesional, Aidyn Aimbetov se convirtió en el primer cosmonauta kazajo postsoviético y los Emiratos Árabes Unidos y Dinamarca enviaron a sus primeros astronautas al espacio. Es más, las astronautas de la NASA Jessica Meir y Christina Koch llevaron a cabo el primer paseo espacial de solo mujeres.

En Estados Unidos, tras el lanzamiento de la última misión del transbordador espacial en 2011, las empresas privadas empezaron a llenar ese vacío. En 2012, SpaceX lanzó la primera misión comercial de reabastecimiento a la EEI y en 2015, Blue Origin y SpaceX se convirtieron en las primeras empresas en lanzar con éxito cohetes reutilizables al espacio y devolverlos a la Tierra, un avance hacia lanzamientos más baratos a la órbita baja terrestre.