El primer afroamericano que llega a la Casa Blanca

 Las elecciones presidenciales de 2008 no sólo suponía el final de la presidencia de Bush, sino que también representaban la posibilidad de un cambio con una repercusión mundial ya que al inicio de las tradicionales elecciones primarias para elegir al candidato a la presidencia del país más poderoso del mundo, por primera vez en la historia estadounidense una mujer (Hillary Clinton) y un afroamericano (Barack Obama) aspiraban a ella por el Partido Demócrata. Barack Obama, senador por Illinois, con apenas dos años de experiencia en el Capitolio, rompió la última barrera racial en los EE.UU. al ser elegido el 44 Presidente de los Estados Unidos de América y el primero de raza negra. Después de una intensa campaña electoral, que incluyó varios debates televisados para una audiencia planetaria, el día 4 de noviembre (el primer martes después del primer lunes de ese mes, como es tradicional) se celebraron las elecciones presidenciales, unos comicios seguidos por millones de personas en todo el mundo a través de los medios de comunicación, en medio de un interés mundial como nunca antes había despertado el relevo en la Casa Blanca. El recuento de votos, en una noche que fue vivida como una fecha memorable en muchos lugares del país, supuso una victoria sin paliativos de los demócratas y el acceso a la Casa Blanca, por primera vez en la historia de un afroamericano. Cuarenta y cinco años después de que Martin Luther King pronunció su mítico discurso anunciando su sueño y de la posterior promulgación de la Ley de los Derechos Civiles (1964) por el presidente estadounidense Lyndon B. Johnson, los Estados Unidos elegirían a un presidente afroamericano, algo que muchos solo unos años atrás veían posible en el cine o en la televisión. Obama, logró 365 votos electorales, y 66,9 millones de votos populares (53,6%), frente a 173 y 58,3 millones (46,4%) de McCain. Obama se convertía así en presidente electo, ya que asumiría su presidencia el 20 de enero de 2009.