Tal día como hoy en 1938 el inventor americano Chester Floyd Carlson descubrió el proceso de la xerografía en su laboratorio. La palabra deriva del griego y significa literalmente escritura en seco.
Graduado en física y de orígenes pobres, vio la necesidad de inventar una máquina que pudiera realizar copias de documentos de una manera simple y rápida cuando trabajaba como asistente de un abogado de la oficina de patentes Nueva York.
En 1947 la empresa Haloid Company adquirió los derechos para el desarrollo y comercialización de la xerografía y en 1961 pasó a llamarse Xerox Corporation. La revista Fortune en su momento citó: “el producto más exitoso de todos los tiempos comercializado en los Estados Unidos de América”.