Se inaugura el Empire State Building

 El 1 de mayo de 1931, el presidente Herbert Hoover inauguró oficialmente el Empire State Building pulsando, desde su despacho en la Casa Blanca, un botón que encendió las luces del edificio. Este acto era puramente simbólico (las luces se encendieron desde Nueva York) pero daba pistas de la importancia que el edificio más alto del mundo hasta 1972 tenía para la ciudad y para el país.

Se dice que el proyecto del Empire State Building comenzó a causa de una competición entre los magnates Walter Chrysler (de Chrysler Corporation) y Jakob Raskob (de General Motors). Chrysler ya había empezado a construir el rascacielos que hoy lleva su nombre cuando Raskob reunió a un grupo de inversores y se lanzaron a construir su propia torre de acero y hormigón. El Empire State Building alcanzó sus 381 metros de altura apenas un año después, con un crecimiento medio de cuatro plantas por semana y sin pasarse de su presupuesto de 40 millones de dólares. El rascacielos se convirtió en un símbolo de la ciudad (más a partir de 1933, cuando apareció en la mítica escena de King Kong) en el que la población, machacada por los estragos de la Gran Depresión, encontraba cierto consuelo y nuevas esperanzas.

El Empire State Building siguió siendo el edificio más alto del mundo hasta 1972, cuando lo superó el también neoyorquino World Trade Center.