El 14 de junio de 1982, la gran guarnición argentina se rindió ante los militares británicos en Port Stanley. Era el final de la Guerra de las Malvinas, un enfrentamiento que se libró entre Reino Unido y Argentina por las Malvinas, unas islas que se encuentran en el Atlántico Sur y que ambas naciones reclamaban. Por el lado británico, las reivindicaciones se vieron reforzadas por el deseo de los isleños de seguir siendo colonia de la corona. Por el argentino, por la proximidad geográfica del archipiélago a su territorio continental.
Desde 1833 las Malvinas se encuentran bajo control inglés, pero en 1982 Argentina, que se había considerado durante mucho tiempo la propietaria legítima del archipiélago, se apoderó de ellas por la fuerza. Margaret Thatcher, primera ministra de Reino Unido en ese momento, contraatacó enviando una fuerza militar encabezada por la Marina Real. A mediados de junio Argentina se rindió.