El 20 de septiembre del año 1920 se alistó el primer soldado del Tercio de Extranjeros, dando así lugar al nacimiento de la Legión Española.
Técnicamente, la fundación del este cuerpo de choque del ejército se produjo el día 28 de enero, que fue cuando el rey Alfonso XIII firmó el Real Decreto en el que se establecía su creación y encargó la misión de diseñar y formar el llamado Tercio de Extranjeros al teniente coronel Millán-Astray, curtido veterano. España estaba metida de lleno en la Guerra de Marruecos contra los rebeldes del Rif y la situación empeoraba cada día más. Muchos de los que marchaban a combatir eran soldados sin experiencia reclutados o sacados de la reserva y esto hacía que las bajas fuesen muy altas y la necesidad de refuerzos casi constante. Fue entonces cuando se tomó la decisión de crear un cuerpo militar permanente compuesto por soldados profesionales que fuese capaz de aguantar el embiste y cambiar las tornas de la guerra.
La Legión Española tomó muchos elementos de la Legión Extranjera francesa y algunas ideas de los Viejos Tercios que lucharon en Flandes en tiempos de los Austrias. A un duro entrenamiento militar que les permitiera responder y adaptarse a cualquier situación en pleno campo de batalla hay que sumar una serie de símbolos e ideas que buscaban diferenciarlos, otorgándoles una identidad propia, y reforzar los lazos de compañerismo y fraternidad entre los soldados. En sus primeros momentos, el proceso de selección y reclutamiento de la Legión era muy laxo y solía ser el destino predilecto de muchos hombres (españoles, de las colonias o extranjeros) que se sentían fuera de la sociedad y buscaban así una forma de mejorar su vida. Muchos delincuentes prefirieron enrolarse en la Legión y luchar en Marruecos antes que ir a la cárcel.
Lo cierto es que la Legión demostró ser una fuerza eficaz y temible a partes iguales. Los legionarios seguían la creencia del ojo por ojo y solían ensañarse con el enemigo y los prisioneros, pero esto apenas tuvo efecto en la imagen que se tenía de ellos en España. En Marruecos consiguieron algunas de las victorias más importantes de la guerra y jugaron un papel protagonista en el Desembarco de Alhucemas de 1925. En 1936 mostraron su apoyo incondicional a Francisco Franco y combatieron en la Guerra Civil del lado de los sublevados, engrosando considerablemente sus tropas. Durante la dictadura, la Legión Española siguió siendo la principal arma con la que el régimen franquista defendió sus intereses en la Guerra de Ifni o en el Sáhara Occidental.
Actualmente, la Legión sigue siendo uno de los cuerpos más peculiares y mejor preparados de España y desde los años ochenta ha participado en numerosas misiones internacionales combatiendo bajo la bandera de la OTAN.