Nace ‘el Greco’

 Doménicos Theotocópoulos, pintor de origen griego que ganó fama y desarrolló su etapa más conocida como artista en España, nació el 1 de septiembre de 1541 en Candía, entonces capital de la isla de Creta. Comenzó su carrera como pintor de iconos con un estilo tardobizantino influido por algunas fórmulas del arte renacentista y residiría varios años en Italia (principalmente en Venecia y Roma), donde las obras de Tiziano y Tintoretto marcarían su estilo profundamente. Con un estilo personal y fácilmente reconocible y especializándose en retratos y escenas religiosas, se trasladó a Toledo con la idea de hacerse un hueco en la corte de Felipe II. El monarca rechazaría su proyecto para el Martirio de san Mauricio en 1584, por lo que sus sueños de ser pintor de la corte se vieron truncados.

A pesar del duro golpe que supuso, la fama del Greco por aquel entonces estaba en pleno apogeo y sus piezas eran muy solicitadas entre la nobleza y el clero. Además de en lienzos, comenzó a trabajar retablos que luego vendía a parroquias y otros edificios religiosos y realizó cuadros de pequeño tamaño para su venta a particulares. Entre sus cuadros más conocidos está El entierro del Conde de Orgaz, El caballero de la mano en el pecho o Lacoonte, un cuadro que destaca debido a su tema mitológico tan poco común en la España de la época.

El Greco falleció el 7 de abril de 1614, habiendo sido uno de los pintores más populares de su tiempo y que desarrolló un estilo personal inconfundible. Su obra es considerada como uno de los mejores ejemplos de la pintura manierista (movimiento italiano caracterizado por la abundancia de figuras difíciles o poco naturales).