Muere Lope de Vega

 El día 27 de agosto de 1635, a las cinco y cuarto de la tarde, fallecía en su casa de Madrid el escritor Félix Lope de Vega, uno  de los autores más importantes del Siglo de Oro español.

Desde la muerte de su amante Marta de Nevares en 1632, el autor de obras maestras como Fuenteovejuna, El perro del hortelano o La dama boba se sentía profundamente deprimido y se encontraba cada vez más aislado del resto del mundo, aquel que le había fascinado e inspirado con las aventuras y pasiones más bellas jamás contadas. Ese mismo año publicó La Dorotea, considerada por muchos  su última gran obra. El ritmo creativo de Lope se redujo radicalmente (y más teniendo en cuenta la velocidad a la que había llegado a completar sus trabajos) pero nunca se detuvo. En 1634 escribió su comedia Las bizarrías de Belisa.

El 24, Lope de Vega asiste a unas conclusiones sobre Medicina y Filosofía pero se desmaya durante el acto y es llevado a su casa, donde le practican una sangría. Al día siguiente, el rey Felipe III le envía a su médico de cámara, quien confirma el grave estado del escritor. Esa misma tarde escribe su último soneto y el día 26 organiza sus últimos asuntos y se despide de sus familiares y amigos más cercanos. Félix Lope de Vega fue enterrado en la Iglesia de San Sebastián, en la calle de Atocha, y sus honras fúnebres se prolongaron durante nueve días.

El llamado Fénix de los Ingenios fue tan célebre por su exitosa carrera profesional como por su agitada vida privada. Novelista, dramaturgo y poeta, Lope de Vega revolucionó el mundo cultural de su patria a muchos niveles distintos. Junto a Quevedo, Góngora y Miguel de Cervantes (con quien tenía una archiconocida rivalidad) es uno de los nombres más importantes del barroco español.