Los periódicos estadounidenses la llamaron María Tifoidea y el 27 de marzo de 1915 fue puesta en una cuarentena que duraría 23 años y solo terminaría a causa de su muerte a los 69 años. Esta emigrante irlandesa fue la primera portadora asintomática de fiebre tifoidea reconocida en los Estados Unidos.
Nacida en 1869 en la isla esmeralda, Mary Mallon tuvo que marcharse a Estados Unidos huyendo del hambre y la pobreza y, dada su buena mano para la cocina, empezó a ganarse la vida cocinando para las familias adineradas de Nueva York. Entre el año 1900 y 1907, los miembros de casi todas las familias con las que Mary trabajaba acababan por contraer fiebre tifoidea y esto llamó la atención de la sociedad del momento porque era una enfermedad común en los barrios pobres, pero no entre la gente rica de la ciudad. Una investigación llevada cabo por el ingeniero civil Charles Warren determinó que el elemento común en todos los casos era Mary Mallon y que, por lo tanto, la joven irlandesa debía ser portadora de la enfermedad aunque no presentara síntomas.
La solución fue encerrarla en un cuarto aislado de un hospital de Nueva York pero, tras intentar huir, se la llevó a una cabaña junto al hospital de Riverside, en una pequeña isla. En 1910 fue liberada con la condición de que no volviera a trabajar de cocinera, pero la joven cambió su nombre por el de Mary Brown y se saltó esta prohibición. Un repunte de los casos en 1915 delató a Mary y la llevó de vuelta al aislamiento esta vez de por vida.