La URSS detona su primera bomba atómica

 El 29 de agosto de 1949 la Unión Soviética detonó su primera bomba atómica de fabricación propia en el sitio de pruebas de Semipalátinsk, al noroeste de Kazajistán. La bomba RDS-1 tenía una fuerza de 22 kilotones, similar a la de la Fat Man arrojada sobre Nagasaki.

El programa nuclear de la URSS había comenzado oficialmente en 1942, después de que numerosos informes de inteligencia alertaran a Iósif Stalin de que Alemania, Estados Unidos y Gran Bretaña podían estar cerca de desarrollar armas atómicas. Stalin ya había tenido la oportunidad de adelantarse al resto de potencias antes, en parte debido a la gran cantidad de información clasificada y documentos que sus espías le habían enviado, pero su desconfianza y lo utópico del proyecto le hicieron retrasarlo. Puso a la cabeza de la investigación a Igor Kurchátov y, a pesar de los grandísimos ingenieros y físicos nucleares con los que contaba su país, apenas proporcionó recursos y mano de obra. La situación, por supuesto, cambió en agosto de 1945 tras el lanzamiento de las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki. Stalin escribió a Kurchátov y le dijo que pidiera cuanto necesitara para conseguir la bomba.

En apenas cuatro años, la Unión Soviética logró producir y detonar con éxito un arma tan poderosa y destructiva como la empleada por Estados Unidos. Este hecho fue el pistoletazo de salida para la carrera armamentística y el delicado equilibrio nuclear característico de la Guerra Fría.