España adopta la peseta como unidad monetaria

 El 19 de octubre de 1868, el ministro de Hacienda del gobierno provisional formado en España tras la caída de la monarquía borbónica de Isabel II,  Laureano Figuerola Ballester, firmó el decreto por el que la peseta sustituía al escudo y se convertía en unidad monetaria nacional.  

La primera peseta que se acuñó incluía en su anverso un motivo que consistía en una figura femenina reclinada, portando una rama de olivo en la mano, con un brazo apoyado en los Pirineos y los pies junto al peñón de Gibraltar. En el reverso se representaba el nuevo escudo de España.

La peseta fue la unidad monetaria de España durante más de un siglo, hasta su sustitución por el euro el 28 de febrero de 2002.