El 12 de abril de 1861 Fort Sumter, una de las pocas instalaciones militares en el sur que aún se encontraban en manos federales, fue atacada por los cañones confederados en Charleston, Carolina del Sur, iniciándose así la guerra civil americana o Guerra de Secesión.
Esta guerra enfrentó durante cuatro años (1861-1865) a los Estados Unidos y once estados del sur que se separaron de la Unión y formaron los Estados Confederados de América.
El fin de la Guerra de Secesión trajo consigo la abolición de la esclavitud, así como la unión de todos los estados en una única nación indivisible. El coste humano fue muy grande, murieron hasta 851 000 personas (un 2 % de la población estadounidense de 1860) y se dice que la de Secesión fue junto con la Segunda Guerra Mundial, una de las guerras más cruentas en las que ha participado EE.UU.