Desde el año 2005, cada 9 de diciembre se celebra el Día Internacional de Lucha contra la Corrupción. Según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, se calcula que en los países en desarrollo se pierde, debido a la corrupción, una cantidad de dinero diez veces mayor que la dedicada a la asistencia oficial para el desarrollo.
El 31 de octubre de 2003 se aprobó la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción, y cada año la Asamblea General recuerda que este es un instrumento muy potente para luchas contra esta lacra que afecta a prácticamente todos los países del mundo.
“La corrupción es una plaga insidiosa que tiene un amplio espectro de consecuencias corrosivas para la sociedad. Socava la democracia y el estado de derecho, da pie a violaciones de los derechos humanos, distorsiona los mercados, menoscaba la calidad de vida y permite el florecimiento de la delincuencia organizada, el terrorismo y otras amenazas a la seguridad humana”, incide el prefacio de dicha Convención.