A las 00:20 del 25 de abril de 1974, la canción Grandola, Vila Morena, emitida en la radio portuguesa inauguró un tiempo nuevo y esperanzador en el país vecino.
Ese mismo día, tendría lugar un alzamiento militar pacífico que ponía fin al régimen dictatorial conocido como Estado novo (Estado nuevo en español) y fundado en 1932 por António de Oliveira Salazar, una de las dictaduras más largas de Europa.
El alzamiento, conocido como la Revolución de los Claveles, porque la población repartía esta flor entre los militares, fue decisiva para derribar al Gobierno de Marcelo Caetano, que había sucedido en 1968 a un anciano y accidentado Salazar.
La revolución pasó a la historia como una revuelta pacífica, un elemento necesario para que en el año 1975 se convocaran las esperadas elecciones constituyentes (el país portugués no convocaba elecciones democráticas desde 1925).
Los determinantes sucesos de este día, además, precipitaron el fin del imperio colonial portugués, haciendo que las colonias de Angola, Mozambique, Guinea-Bissau, Cabo Verde y Santo Tomé y Príncipe lograran, por fin, su ansiada independencia.