El 17 de septiembre de 2011 un numeroso grupo de manifestantes que llevaban semanas organizándose a través de las redes sociales y listas de correos ocuparon Zuccotti Park, en el Lower Manhattan, y dieron comienzo al movimiento Occupy Wall Street.
Inspirados en el 15-M español, diversas asociaciones promovieron una campaña de protesta pacífica contra las entidades y grandes corporaciones a las que consideraban responsables de la crisis económica que se llevaba arrastrando desde septiembre de 2008 y de las malas prácticas que la habían provocado, como la malversación o la evasión de impuestos. Occupy Wall Street, nombre que deriva del hastag utilizado en twitter antes de las primeras concentraciones, fue ganando peso y relevancia con el paso de los días y el apoyo público de organizaciones como Anonymous. De hecho, y aunque en un primer momento afirmaron que permitirían las protestas, la administración pública de Nueva York comenzó a sentirse incómoda con la popularidad de los manifestantes e interpuso numerosas trabas que dificultaban el uso de lugares públicos y parques como sitios de reunión.
Occupy Wall Street fue una de las ramas que formó parte del 15-O, una movilización mundial de protestas pacíficas en más de 90 países de todo el mundo contra las consecuencias de la crisis y sus causantes.