Egipto sigue siendo una de esas cunas de la civilización humana que todo el mundo, en mayor o menor medida, conoce. Las imágenes de pirámides, momias y templos son tan populares como el Coliseo romano o la Gran Muralla China: joyas del ser humano que siguen resultando difíciles de creer cuando las contemplas por primera vez. Es comprensible, teniendo en cuenta la naturaleza curiosa que caracteriza a nuestra especie, que haya gente que dedique su vida a investigar a estos personajes fascinantes o que haya colas esperando para deleitarse con los tesoros que han llegado hasta nuestros días.