La revelación de arte primitivo

 Descubrimientos de todo el mundo han respaldado la teoría de que el arte —o al menos los garabatos— es un fenómeno más antiguo y global de lo pensado. En 2014, un equipo de investigadores demostró que las impresiones de manos y el dibujo de un «puerco ciervo» en la cueva de Maros (Célebes) tenían al menos 39 000 años, una antigüedad similar a la de las pinturas rupestres más antiguas de Europa. En 2018, se anunció el descubrimiento de arte rupestre de entre 40 000 y 52 000 años en Borneo, lo que pospone los orígenes de la pintura figurativa. Y en 2018, un fragmento de ocre con rayas entrecruzadas hallado en Sudáfrica y que data de hace 73 000 años podría ser el dibujo más antiguo del mundo.

Otros hallazgos polémicos avivaron el debate sobre las capacidades artísticas de los neandertales. En 2018 se descubrieron pigmentos y conchas marinas perforadas en la cueva de los Aviones (Cartagena) con una antigüedad de 115 000 años, cuando solo los neandertales vivían en Europa. Ese mismo año, otro estudio afirmó que algunas de las pinturas rupestres de España tienen 65 000 años de antigüedad. Muchos especialistas en arte rupestre han cuestionado el hallazgo, pero si se sostiene, podría ser la primera evidencia de arte rupestre neandertal. En 2016, un equipo de investigadores anunció que una cueva francesa contenía raros círculos de estalagmitas colocadas hace unos 176 000 años. Si no son obra de osos cavernarios, la antigüedad de los círculos apunta a que son obra de los neandertales.