Bombas atómicas

La bomba atómica es una de las armas más destructivas creadas por el hombre hasta la fecha. Pese a tener más de medio siglo de vida, no ha habido descubrimiento que la supere. Tan solo Estados Unidos ha sido el único país en utilizarla en combate. En 1945, se destruyeron por completo las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki. Lo que el mundo vivió aquel día ha hecho que aprendamos del error, y nunca más se ha vuelto a utilizar. 


Por más que nos disguste la idea de la guerra, es innegable que la llevamos en la sangre. Forma parte del ADN de la humanidad, y aunque muchos no lo crean, los conflictos bélicos han sido causantes de grandes avances para el hombre, a pesar de que hayan traído otros logros no tan positivos como el de la bomba atómica.
Este poderoso artefacto es uno de los mayores inventos científicos del ser humano. Por eso, aunque no tenga unos fines deseables, y a pesar de que esperamos que nunca jamás vuelva a utilizarse.