Las armas de este tipo se mostraban como algo habitual en una época en la que cualquier desconocido podía convertirse en un auténtico peligro. Con el paso de los años, estas armas fueron volviéndose cada vez más sofisticadas añadiendo materiales más fuertes con los que poder imprimir un mayor daño a sus oponentes.
Un ejemplo de ello lo tenemos en el llamado "Bate del Támeses",
arma prehistórica que, según los expertos, se utilizaba para destrozar los cráneos de enemigos y presas durante la Prehistoria