Los cambios hormonales que sufre el cuerpo de la mujer durante el embarazo están identificados desde hace muchos años. Sin embargo, se sabe poco de los que se producen en el cerebro de la madre.
Una investigación liderada por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y el Instituto de Investigación de Hospital del Mar (IMIM) publicada es pasado 19 de diciembre en la revista 'Nature Neuroscience', comparó el cerebro de las mujeres antes y después de su primer embarazo, detectando cambios en la morfología cerebral que se mantienen, incluso, hasta dos años después del parto.
Así, los resultados revelaron una reducción en la materia gris del cerebro: las áreas que rigen las relaciones sociales. Sin embargo, descubrieron que no provocan cambios en su memoria ni merma sus funciones intelectuales. Además, los científicos detectaron la activación de parte de esas regiones cerebrales cuando la mujer observaba imágenes de su bebé.
"Normalmente en el instinto de supervivencia el individuo se antepone a la especie, pero cuando tienes un hijo el bebé es lo primero, antes que tu propia persona. Para la evolución humana es muy importante no sólo huir del peligro -el instinto de supervivencia-, sino asegurarte de que tu hijo va a ser capaz de transmitir tus genes", comentaba a EL MUNDO Susanna Carmona, coautora del estudio, investigadora del Hospital Gregorio Marañón, de la Universidad Carlos III y adscrita al Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (Cibersam).