Después del gran impacto
Hace 66 millones de años, un asteroide gigantesco impactó en lo que hoy es la provincia del Yucatán, en México, provocando la desaparición del 76% de las especies de la Tierra, incluidos los grandes dinosaurios. Este año, varios estudios nos han contado con un detalle sin igual qué pasó después. El análisis de un núcleo de sedimento extraído de ese mismo lugar, en el que han participado investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), lo ha relatado minuto a minuto, desde cómo el cráter de impacto se llenó de roca fundida a cómo, al final del día, fue arrasado por un tsunami. La ausencia de azufre en el material también confirma que todo se vaporizó, ayudando a causar un rápido enfriamiento global y oscuridad. A miles de kilómetros del suelo cero, en Dakota del Norte, otros investigadores comprobaban los efectos catastróficos del impacto en unos peces fósiles cuyas branquias están llenas de partículas de vidrio del mismo impactador. Pero la vida se recuperó más rápido de lo esperado, como demuestra el análisis de un tesoro de miles de fósiles de animales y plantas de un yacimiento de Colorado. Aparecieron las legumbres y los mamíferos duplicaron su tamaño y diversidad dentro los primeros 100.000 años. Eso sí, la investigación de unos pequeños organismos unicelulares ha documentado una rápida acidificación de los océanos después del impacto y la supresión de la vida marina durante un millón de años. En este trabajo ha participado la Universidad de Zaragoza.
https://www.abc.es/ciencia/abci-diez-descubrimientos-cientificos-mas-importantes-2019-segun-science-201912191959_noticia.html
