En la naturaleza existe una una ley prácticamente inquebrantable: lo que no se usa, se atrofia o desaparece.
No obstante, los cambios que se van produciendo, para fijarse en los genes y poder ser trasmitido de generación en generación, es necesario el transcurso de mucho tiempo sin que las condiciones imperantes cambien.
Esta ley ha determinado las características de muchísimos de los organismos de la Tierra, siendo prácticamente imposible encontrar alguno en el que no haya actuado, aunque a veces sea difícil de identificar y sea necesario ir al registro fósil para ello. Hoy te queremos presentar unos animales que, por innecesaria, han perdido su capacidad visual: los peces ciegos.