Afortunadamente, no tuve que depender de la indemnización para vivir, pues conservé mi puesto de trabajo.
Por supuesto, de no ser por ella, no habria podido adquirir el piso de Santiago, que se convirtió en una fuente importante de ingresos.
De no habela percibido, habria podido salir adelante con el patrimonio disponible: vivir en bertamiráns y vivir de la venta de la casa de covas.